Cómo la estrella de la NBA Luol Deng está fomentando la paz en Sudán del Sur

En el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz, nos fijamos en la inspiradora historia del ex refugiado, ícono de los Chicago Bulls y atleta olímpico Luol Deng, y en cómo está teniendo un impacto positivo en Sudán del Sur.

Por Andrew Binner
Foto por 2011 Getty Images

La mayoría de la gente conoce a Luol Deng como una leyenda del baloncesto, ícono de los Chicago Bulls y dos veces jugador del Partido de las Estrellas de la NBA.

Pero también es un refugiado de Sudán del Sur, un país que ahora está ayudando a reconstruir, proporcionando hogares, fomentando la paz e impulsando el desarrollo de la comunidad a través del poder del deporte y de su papel como presidente de la Federación de Baloncesto de Sudán del Sur.

La labor de Deng ha sido reconocida con varios galardones, entre ellos el premio humanitario de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados en 2008. Uno de sus mayores admiradores, el expresidente de Estados Unidos Barack Obama, encabezó los homenajes por este logro.

"En un mundo plagado de conflictos", dijo el entonces presidente, "una de nuestras obligaciones más importantes es ocuparnos de las víctimas inocentes, y pocos entienden esto mejor que Luol Deng. Su dedicación a llevar esperanza a millones de personas es una inspiración, como lo es la propia vida de Luol. Tanto dentro como fuera de la cancha, establece un estándar de excelencia y servicio en el que todos los estadounidenses pueden inspirarse".

En el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz, echamos un vistazo a la inspiradora trayectoria de la estrella del baloncesto y observamos cómo utiliza el deporte para construir un mundo mejor.

Luol Deng (derecha) defiende contra LeBron James durante su etapa en los Chicago Bulls.
Foto por 2011 Getty Images

Deng nació en Sudán del Sur, pero no permaneció allí por mucho tiempo. Debido a la guerra civil, su padre trasladó al niño de tres años y a sus ocho hermanos a un pequeño apartamento en Egipto.

Fue allí donde el joven conoció a la estrella de la NBA Manute Bol, que se convirtió en su mentor y le enseñó a jugar al baloncesto.

"Manute representaba las cosas correctas. Era famoso, jugaba al baloncesto, todo el mundo hablaba de su altura, pero Manute siempre volvía a casa y agradecía. Eso es lo que era y el baloncesto no lo cambió", dijo Deng en un Instagram live de Olympics en el Día Mundial del Refugiado (30 de junio) del año pasado.

"Me metí en el baloncesto porque Manute se tomó unas vacaciones para poder ayudar a la comunidad sursudanesa de allí. Así que si no fuera por alguien que intentaba ayudar a los demás desde su país de origen, nunca habría tenido la oportunidad que tuve".

El viaje de Luol Deng a la NBA

El padre de Deng fue encarcelado y finalmente liberado en 1993. Cuando se reunió con la familia, huyeron para comenzar una nueva vida en Londres, Inglaterra.

No pasó mucho tiempo antes de que la habilidad de Deng Junior fuera detectada por un cazatalentos de baloncesto estadounidense, que le ofreció al joven de 14 años una beca en una academia de Nueva Jersey, Estados Unidos. El joven prodigio hizo las maletas una vez más, para comenzar otra nueva vida en Estados Unidos.

El traslado dio sus frutos. Asistió a la Universidad de Duke durante un año, y fue fichado por los Chicago Bulls como séptima elección global en el draft de la NBA de 2004.

En 2006, Deng se nacionalizó británico y representó a su país de adopción en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

A lo largo de sus 15 años de carrera en la NBA, el alero de 1,90m de altura participó dos veces en el Partido de las Estrellas y fue elegido en el equipo defensivo de la temporada 2011-12.

A pesar de ser una superestrella mundial que había pasado la mayor parte de su vida en Europa y Estados Unidos, Deng nunca olvidó sus raíces.

A lo largo de su carrera, se propuso proteger y mejorar la vida de los refugiados siempre que pudo.

En 2005, Deng fundó la Fundación Luol Deng en Sudán del Sur, una organización sin fines de lucro que crea oportunidades en el baloncesto para jóvenes jugadores. Posteriormente se creó el "Deng Camp", un campamento de baloncesto anual de verano para identificar a los jugadores más dotados del Reino Unido. El programa se extendió después a Sudán del Sur y a los jugadores sudaneses en Estados Unidos.

Durante los veranos de 2006 y 2007, Deng también viajó a África, Asia y Europa con la NBA para su programa de divulgación comunitaria Baloncesto sin Fronteras, al tiempo que actuaba como embajador de varias organizaciones benéficas, como la organización benéfica británica para niños 'School Home Support', los Niños Perdidos de Sudán para los refugiados y el Programa Mundial de Alimentos.

"Llevé las lecciones de mi familia al vestuario y viceversa. Ahí es donde el deporte y la vida se asemejan frecuentemente". - dijo Luol Deng a Olympics.com

Una de las principales convicciones filantrópicas de Deng es que el comportamiento positivo fuera de la cancha se traduce en un buen rendimiento dentro de ella, lo que a su vez genera un mejor comportamiento en la vida diaria.

"El deporte realmente conecta a la gente. Tanto en los deportes de equipo como en los individuales, te reúnes con todos los que comparten tu objetivo. Es muy parecido a una familia, en la que se trabaja conjuntamente para ser lo mejor posible", continuó diciendo a Olympics.com.

"Al igual que en la vida, tienes grandes temporadas y reveses, pero vuelves, trabajas tan duro como puedes y te esfuerzas. Incluso los días en los que estás triste, los compañeros de equipo y los entrenadores te apoyan y te ponen en marcha de nuevo. Llevé las lecciones de mi familia al vestuario y viceversa. Así que ahí es donde el deporte y la vida a menudo se asemejan".

Ofreciendo más oportunidades en Sudán del Sur

Tras los Juegos Olímpicos de Londres 2012, el baloncesto británico recibió un recorte de fondos.

Al darse cuenta de que esto reduciría en gran medida las oportunidades para que los niños practiquen este deporte a nivel de base, fundó la Academia DENG en 2014.

Se puso en marcha en su antigua ciudad natal de Brixton, Londres, con la misión de inspirar a los jóvenes y darles un camino para alcanzar su potencial, y posiblemente seguir sus pasos hasta la cima del deporte.

Es notable pensar que Deng encontró tiempo para ayudar a tanta gente durante su carrera como jugador. Pero lejos de limitarse a mantener esos proyectos en su retiro, quiso aumentar drásticamente su alcance.

En noviembre de 2019, fue nombrado por cuatro años presidente de la Federación de Baloncesto de Sudán del Sur.

En febrero de 2022, la fundación de Deng se asoció con la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID por sus siglas en inglés), para crear el 'South Sudan Youth Activity Camp'. Su objetivo es mejorar el nivel de vida de las comunidades de la nación africana a través de la enseñanza del baloncesto, junto con importantes habilidades para la vida como la prevención de conflictos.

Los servicios prestados por Deng al baloncesto fueron reconocidos en 2021 con su nombramiento como miembro de la Orden del Imperio Británico (OBE por sus siglas en inglés).

Fiel a su estilo, prefirió no sobrecogerse con el honor, diciendo a Olympics.com que era simplemente un subproducto de su ambición de ayudar a otros en circunstancias menos afortunadas que las de él.

"Un refugiado es un superviviente. Un refugiado es alguien que no tiene más remedio que tomar una decisión difícil. Todos amamos el lugar de donde venimos, pero, debido a las circunstancias, tuvimos que tomar decisiones difíciles para tener una vida mejor y una oportunidad".

"Soy famoso porque he llegado a la NBA y la gente me reconoce, pero hay mucha gente maravillosa, refugiados que necesitan alcanzar su capacidad. Y el objetivo es seguir haciéndolo. Esa es nuestra cultura y tenemos que seguir haciéndolo".

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