Foto por 2014 Getty Images

Conoce a Cyrille Tchatchet II: el halterófilo refugiado que pasó de ser un indigente a obtener un récord británico

El Atleta Refugiado Becado del COI proveniente de Camerún, superó la depresión para convertirse en un estudiante modelo, y espera competir en los Juegos Olímpicos de Tokio en 2021.
Por Andrew Binner

En 2014 Cyrille Tchatchet ll se planteó acabar con su vida.

Apenas unas semanas después de quedar en el quinto lugar en la prueba de halterofilia de 85 kg en los Juegos de la Mancomunidad en Glasgow, el camerunés estuvo sin dinero, hambriento e indigente en Brighton.

"Había pensado en el suicidio durante mucho tiempo", dijo a BBC Sport. "Solo quería acabar con todo".

Tras finalizar la competición en Glasgow, el joven, que en aquel entonces tenía 19 años, huyó de la concentración del equipo al no sentirse lo suficientemente seguro como para volver a su país, por razones que aún no puede comentar.

Vivía a duras penas en la calle y no tenía forma de mantenerse.

"Llegó un momento en el que pensé, '¿por qué estoy haciendo esto? ¿Por qué estoy perdiendo el tiempo? Mátate'", continuó. "Estaba viviendo bajo un puente en una ciudad nueva en un país nuevo. No conocía a nadie".

Pero entonces Tchatchet tomó una decisión que iba a cambiar su vida para siempre.

Vio el número de teléfono de los Samaritanos (una organización benéfica que proporciona apoyo emocional a cualquier persona que se encuentre en apuros emocionales) y, utilizando el último crédito de su teléfono, decidió llamarles.

"Me preguntaron dónde estaba y creo que fueron ellos los que llamaron a la policía porque luego vi venir el coche de la policía. Lo bueno es que me pararon".

Al principio, no parecía una gran noticia. Tras ser detenido, el adolescente fue trasladado a un centro de expulsión de inmigrantes en Dover, y se temía que la deportación fuera inminente.

Pero a medida que su caso de asilo avanzaba, las cosas empezaron a mejorar y finalmente fue reubicado en Birmingham. Con una situación de vida más segura, pudo concentrarse en mejorar su salud mental, que se había deteriorado durante los dos años que estuvo en Gran Bretaña.

Fue a ver a un médico de cabecera local, que le recetó antidepresivos y ejercicio. Por suerte, el paciente había sido levantador de pesas desde los 14 años, y no necesitó una segunda invitación para volver a practicar su deporte.

Tchatchet empezó a entrenar en su club local y no tardó en competir en los campeonatos regionales británicos.

Tras convertirse en campeón británico de 94kg y 96kg, con multitud de récords nacionales, el Comité Olímpico Internacional lo recompensó con una Beca para Atletas Refugiados del COI. Con una financiación extra, pudo centrarse en intentar formar parte del Equipo Olímpico de Refugiados del COI en los Juegos Olímpicos de Tokio de 2021.

"Uno de los sueños de cualquier deportista es ser considerado para los Juegos Olímpicos", dijo a Olympics.com. "Es un placer estar entre los considerados para representar al Equipo Olímpico de Refugiados del COI para Tokio".

Vivir una vida más asentada y feliz le permitió a Tchatchet centrarse también en su futuro fuera del deporte.

Comenzó a estudiar para convertirse en enfermero de salud mental, con el fin de ayudar a rehabilitar a otras personas que experimentaron un trauma similar al suyo. El estudiante modelo se graduó con un título de primera clase en la Universidad de Middlesex, y ahora espera comenzar un máster mientras continúa su entrenamiento.

Por ahora, su objetivo es clasificarse para la prueba de halterofilia de 96kg en Tokio 2020. Pero estará contento, consiga o no su objetivo.

"El simple hecho de hacer deporte me ha permitido dejar de pensar, básicamente", dijo sobre el regreso al pasatiempo que le hace más feliz.

Su mensaje a otros refugiados es sencillo: "Tú puedes hacerlo. ¡Ve por ello!"