Damian Warner escribe su nombre en la historia al ganar el decatlón

El canadiense se convierte en el cuarto atleta de decatlón en la historia en superar los 9.000 puntos estableciendo un récord Olímpico para ganar el oro en Tokio 2020

Foto por 2021 Getty Images

Damian Warner se ha convertido en el primer campeón Olímpico de decatlón de Canadá, al establecer hoy, jueves 5 de agosto, el récord Olímpico en 9.018 puntos.

Además, es apenas el cuarto atleta en superar los 9.000 puntos.

“Me tengo mucha confianza. Y, en Río 2016, cuando terminé tercero, aunque estaba feliz por estar en el podio, también estaba decepcionado por no haber subido a lo más alto”, sostuvo Warner.

“Entonces, utilicé esa experiencia de Río 2016 para lograr el desempeño que he tenido en los últimos dos días. Valió la pena y no podría estar más feliz por mí, por mi equipo, por todos los que me han apoyado todo este tiempo”, agregó.

“Cuando estaba en sexto grado, escribí en un proyecto de la escuela que sería un atleta Olímpico algún día. Quién hubiera dicho que sería una medallista Olímpico de oro”.

El dueño del récord del mundo Kevin Mayer, de Francia, se quedó con la medalla de plata con 8.726 puntos, mientras que Ashley Moloney se quedó con el bronce, fijando el récord de Australia en 8.649.

Fueron dos días duros de competición en el Estadio Olímpico.

Warner, tres veces atleta Olímpico, encaró la décima prueba del decatlón –los 1.500 m- en primer lugar. De hecho, el canadiense de 31 años nunca cayó de ese lugar desde que comenzó la competición.

De cara a los 1.500 m, Mayer había pasado del quinto al segundo lugar, tras una gran presentación en el segundo día, especialmente en el lanzamiento de jabalina –que terminó segundo con 73,09 m-. Por suparte, Moloney, junto al estadounidense Garrett Scantling y el canadiense Pierce Lepage, seguían en la disputa por las medallas.

Con los cálculos en marcha, Warner aseguró con un quinto puesto en los 1.500 m (4:31,08).

“Tenía un plan sobre dónde necesitaba estar, y cuando llegué a los 1.200 m, estaba a tres segundos del ritmo”, explicó el dos veces campeón panamericano.

“Era como ‘si voy a conseguir estos 9.000 puntos, tengo que ir ya’. Y di todo lo que tenía. No fue bonito, pero lo logramos”.