Conoce a Aram Mahmoud: la nueva estrella refugiada del bádminton aspira a los Juegos Olímpicos de Tokio

Mahmoud abandonó Siria para irse a Holanda en 2015, y ahora está luchando por llegar a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en el verano de 2021.
Por Ken Browne

Aram Mahmoud es un atleta de bádminton nacido en Siria que entrena en Holanda con el apoyo de la beca para Atletas Refugiados del COI.

Escapando de la guerra y de la ausencia de oportunidades en Siria, el talentoso atleta intenta reconstruir su juego y llegar a los Juegos Olímpicos contra todo pronóstico.

Debido a su situación y a su estatus legal, Mahmoud no pudo competir a nivel internacional entre 2015 y 2018, pero su ascenso en la clasificación desde entonces demuestra las ganas que tiene de dejar su huella en este deporte.

En septiembre de 2018 ocupaba el puesto 937 del mundo, desde entonces ha subido al 185 y tiene muchas esperanzas de formar parte del segundo Equipo Olímpico de Refugiados del COI para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Mahmoud compagina los entrenamientos con los estudios en la Academia Johan Cruyff y se llevó una gran alegría cuando recibió la noticia de que le habían concedido una beca del COI como parte del programa de apoyo a los deportistas refugiados en junio de 2019:

"Todas las personas tienen ambiciones y sueños. Como atleta, mi sueño es competir algún día en los Juegos Olímpicos. Esta beca significa que puedo seguir persiguiendo este sueño", dijo en las redes sociales.

Pero no ha sido un camino fácil llegar a donde está ahora, superar los obstáculos, vencer sus propias dudas y trabajar más allá de los contratiempos se han convertido en parte del viaje diario.

Mahmoud era una estrella en ascenso en el panorama juvenil que crecía en la capital de Siria, Damasco, pero tuvo que dejar su país y su familia para seguir sus sueños deportivos.

"El período 2014-2018 algunas veces fue frustrante", dijo a la BWF y al sitio oficial de Tokio 2020 en 2019.

"Gané el campeonato sirio masculino por segunda vez consecutiva (En 2014) y el Campeonato Juvenil Árabe mientras esperaba el apoyo total de la Federación Siria de Bádminton, sobre todo porque mi clasificación internacional a nivel juvenil era 85.

"Mientras esperaba el final de la crisis en mi país conseguí exactamente lo contrario, la crisis se intensificó. El caos se extendió".

En 2015 decidió abandonar Siria y llegó a Holanda, pero tampoco fue un camino fácil. Como había competido internacionalmente para Siria, el atleta tuvo que esperar tres años antes de reincorporarse al circuito internacional.

Durante esos tres años sólo pudo jugar a nivel local, regional y nacional, trasladándose de ciudad en ciudad para intentar encontrar un lugar en el que jugar, un equipo para entrenar que le ayudara, confiando en la amabilidad y en las nuevas amistades que forjó a través del bádminton, estableciéndose finalmente en Almere gracias a la ayuda recibida en el club local BV Almere.

Ante las dificultades y el alejamiento de su familia, el bádminton siempre ha estado ahí para él.

"El bádminton fue mi único vínculo con mi país y mi familia después de mi mudanza a Holanda", dice a la BWF/Tokio 2020.

"El bádminton me permitió obtener ayuda para mi integración en Holanda. El reto era grande, pero he utilizado el bádminton como herramienta para hacer amigos. En los primeros meses me trasladé muchas veces de un pueblo a otro. Las cosas cambiaron cuando la gente me ayudó a encontrar un club donde podía jugar al bádminton".

"Estoy bendecido por contar con el apoyo de mi familia y de muchos amigos. Me permitieron aprender neerlandés y conocer a holandeses que me ayudaron a trabajar duro y a mejorar, en términos de vida, vida social y deportes".

Los resultados empezaron a llegar también cuando pudo volver a jugar en torneos internacionales vistiendo los colores de Holanda.

En 2019 las rondas de clasificación en los torneos de Estonia, Suecia y Austria le ayudaron a afinar sus habilidades, y luego llegó a los cuartos de final del Internacional de Portugal.

También fue un gran impulso cuando ganó el Internacional de Letonia y poco después llegó a la semifinal en el Internacional de Lituania.

Pero justo cuando estaba encontrando su ritmo llegó la crisis del Coronavirus.

Las restricciones en Holanda redujeron su capacidad de entrenar y ha buscado en Bélgica y Alemania oportunidades para entrenar y jugar y mantenerse en forma. 

"Es difícil encontrar entrenamiento diario, estoy buscando fuera de Holanda", dijo Mahmoud a BWF/Tokio 2020 en febrero 2020.

"Por ejemplo, me entreno en Alemania y Bélgica. Es un poco confuso para mí encontrar un buen entrenamiento. Pero tengo la suerte de que tengo muchos amigos y me invitan. Uno de mis amigos me dijo que podía entrenar una semana en Alemania y eso fue muy bonito.

"Espero poder darlo todo en la pista, y desarrollar mis habilidades y mi forma física para poder competir con los mejores jugadores", dijo.

Con Tokio a la vuelta de la esquina, Mahmoud está haciendo todo lo posible para hacer realidad su sueño de participar en sus primeros Juegos Olímpicos.