Jordanne Whiley: “Todo lo que siempre he querido es una medalla de oro”

Jordanne Whiley compite en los Juegos de Río 2016.
Jordanne Whiley compite en los Juegos de Río 2016.

Con dos medallas Paralímpicas de bronce, 11 títulos de Grand Slam en dobles y un cetro del Abierto de Estados Unidos en individuales, solo hay una cosa que la tenista británica en silla de ruedas desea ganar más que nada

Jordanne Whiley busca una medalla Paralímpica de oro.

Con dos medallas de bronce en el torneo de dobles femenino del tenis en silla de ruedas en Londres 2012 y Río 2016, su deseo por la medalla de oro es su motivación.

“Simplemente completaría mi vida, porque me he dedicado al tenis toda mi vida”, dice la atleta a Tokio 2020.

“Todo lo que siempre he querido es una medalla de oro, y parece que he logrado todo menos esa medalla de oro, es lo único que falta en mi palmarés, y es la única razón por la que regresé (a las competiciones) después de tener a Jackson (su hijo)”.

“Obviamente me gustaría ganar más títulos de Grand Slam, me gustaría mejorar mi posición en el ranking, pero mi único propósito es una medalla de oro”.

Whiley hizo su debut en los Juegos Paralímpicos en Pekín 2008, cuando tenía 16 años, pero su camino al oro no ha estado exento de desafíos. Tras adjudicarse la medalla de bronce en los Juegos de Londres 2012, cuatro años después, Río 2016 fue una experiencia desgarradora.

“Estaba en la mejor forma física de mi vida y era una de las candidatas al oro”, cuenta Whiley, quien se había roto la muñeca y tuvo que retirarse del cuadro individual en los cuartos de final.

Pero ganaría su segundo bronce consecutivo en el torneo de dobles femenino con Lucy Shuker, tras vencer a KAMIJI Yui y NIJO Miho, de Japón.

“En ese momento, la medalla no significó nada para mí. Pero ahora, cuando miro al pasado, creo que realmente significó bastante, porque la gané en el dobles con una muñeca rota y completamente desconsolada por lo que había pasado en la semana”, sostiene Whiley.

El deseo de ganar el oro proviene, en parte, de su padre Keith, quien logró el bronce en los Juegos de Nueva York y Stoke Mandeville 1984, en los 100 metros L3 del atletismo.

“Me dijo: ‘quizá algún día puedas superar mi medalla de bronce’. Y eso ha sido como una pequeña competencia entre nosotros, ver si yo podía superar su medalla de bronce que, hasta el momento, no lo he logrado, porque solo he ganado dos medallas de bronce”, dice entre risas.

Para los tenistas, aunque tienen cuatro torneos grandes cada año (Australia, Roland Garros, Wimbledon, Estados Unidos), los Juegos Olímpicos y Paralímpicos son la cumbre del deporte.

“Con los Grand Slams cuatro veces al año, puedes tener una oportunidad y, si juegas individuales y dobles, son ocho, mientras que (para los Juegos) trabajas duro por cuatro años y si lo estropeas, tienes que esperar otros cuatro años, que es básicamente lo que he hecho yo”.

“Siento que, con todo lo que los atletas que van a estar en el podio han pasado, Tokio va a ser más especial por lo que ha sucedido en el mundo. Acaban de superar la mayor adversidad y eso demuestra fuerza”.

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De oruga a mariposa – La transformación

Whiley comenzó la temporada 2020 ganando el Abierto de Australia en dobles femenino con su compañera de siempre KAMIJI Yui. Fue el tercer título de dobles en el torneo para las tenistas Paralímpicas, y el décimo en total.

Pero, en marzo, el mundo comenzó a detenerse.

Los Juegos de Tokio 2020 fueron postergados, y en abril se canceló Wimbledon –el torneo favorito de Whiley- por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. En el plano personal, su boda también quedó suspendida.

“No me encontraba bien. Sentía que mi mundo se desmoronaba”, comenta Whiley, galardonada con la Orden del Imperio Británico.

“Y luego, hacia el mes de julio, simplemente me recuperé”, añade Whiley. “Fue como ‘bueno, no puedo cambiar nada de lo que está pasando, entonces ¿qué puedo hacer?’. Y fue allí cuando decidí soltar la carga, y que iba a tener un tiempo para mí, cosas normales como el desarrollo personal, y pensar en qué quiero quitar de mis objetivos a corto plazo en mi carrera y en mi vida”.

Tras salir de un confinamiento de cuatro meses, Whiley describe el sentimiento como “(la transformación) de una oruga a una mariposa”.

Al reflexionar sobre la situación, la nacida en Birmingham y residente de West Midlands, cree que es una de las mejores cosas que le podrían haber pasado.

“Me dio el tiempo que necesitaba para darme cuenta de lo que realmente importa y lo que quería lograr en mi carrera. Si miro al pasado, pienso que en ese momento no estaba lista para competir en Tokio, y estoy agradecida por haber tenido ese año extra para cambiar cosas de mi juego. Ahora siento que estoy lista para Tokio”, expresa Whiley.

Superar batallas personales

Luego de lo sucedido en Río 2016, Whiley cayó en depresión.

Mentalmente estaba agotada por jugar sin descanso desde Pekín 2008.

“Fue como una muy mala ruptura, me tomó casi un año superar Río (2016)”, dice. “Tampoco me encontraba bien con mi tenis. Fue como si el tenis fuera mi vida y no había hecho nada más, no había tiempo para mí”.

“Me tomó mucho tiempo superarlo, pero luego tuve a mi hijo y mi perspectiva cambió”.

Whiley dio a luz a su hijo Jackson en enero de 2018, y regresó al tenis un año después. Fue el periodo de tiempo más largo que pasó fuera de la pista, algo extraño para alguien como Whiley, que, sin embargo, admitió que era algo que “necesitaba”.

De hecho, la campeona del Abierto de Estados Unidos de 2015 sostiene que es la única del circuito de tenis en silla de ruedas que equilibra su carrera como atleta profesional con ser madre.

Sin embargo, el regreso no fue fácil. Whiley ganó más peso del que hubiera querido durante su embarazo, algo con lo que todavía luchaba hasta el Abierto de Estados Unidos del año pasado, según la Paralímpica Británica.

“Realmente luché por perder peso después de tener a Jackson. Creo que eso fue el principal problema, que no estaba lo suficientemente en forma, estaba más pesada, y no me sentía bien. Cuando jugaba, realmente me afectaba porque sabía que no me veía como quería. No me sentía como quería sentirme, y eso afectaba mi tenis”, cuenta Whiley, y explica que se sentía cohibida en la pista.

“Soy una de las más rápidas del mundo, y al estar algo fuera de mi ritmo, sentí los efectos”.

Entonces decidió aprovechar el confinamiento para enfocarse en su estado físico, y perdió cuatro kilos. Los resultados no tardaron en llegar.

“Cuando volví a jugar al tenis, estaba en un mejor estado físico, más fuerte, y me sentí mucho mejor. Creo que, quizás, es por eso que mi tenis está algo mejor”.

Una larga amistad

La asociación y la amistad entre Whiley y Kamiji son especiales.

Juntas han ganado 11 títulos de Grand Slam –dos Abiertos de Francia, tres Abiertos de Australia, dos Abiertos de Estados Unidos y cuatro Wimbledon–, además de completar un calendario de Grand Slam en 2014. Su título más reciente fue Abierto de Estados Unidos, en septiembre del año pasado, y el cual fue el primero desde 2014.

Sin que ninguna tuviera compañera de dobles, la dupla se conoció por casualidad antes de Wimbledon 2013.

“No hablaba una palabra en inglés. Entonces fue como ‘Wimbledon’. Y ella dijo ‘sí’. Y así fue”, recuerda Whiley.

Ese año llegaron a la final, pero perdieron ante Jiske Griffioen y Aniek van Koot. Sin embargo, eran como dos gotas de agua, y decidieron continuar juntas el siguiente año, lo que resultó en su victoria en Wimbledon.

Han pasado ocho años juntas, y son una respetada potencia en el circuito.

“Nunca experimenté eso con nadie, cuando estás en una situación de demasiada presión y te sientes mal, las cosas van terriblemente, y ella sonríe y dice ‘va a estar bien, no importa. Tú puedes hacerlo’. Y tú solo (dices) ‘yo puedo’”, expresa Whiley. “Simplemente me relaja y por esa razón es mi mejor amiga”.

En la final del Abierto de Estados Unidos de 2015, ambas chocaron en la final del cuadro individual, con Whiley levantando su primer título individual.

“Ella estaba tan feliz por mí. Luego salimos y fuimos a comer nuggets de pollo”, ríe. “Solo hay amor entre Yui y yo”.

La idea de jugar por la medalla de oro en Tokio 2020 contra Kamiji le ha pasado por la cabeza.

“Lo he pensado, jugar contra ella en una final frente a la multitud japonesa, con banderas de Japón por todos lados, pienso ‘Dios mío, ¿cómo lo haré?’. Pero al final del día, negocios son negocios”.

Siga toda la acción del tenis en silla de ruedas en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020 del 27 de agosto al 4 de septiembre , en el Parque de Tenis de Ariake .