Yulimar Rojas y Ana Peleteiro, dos amigas que hacen historia

La medallista de bronce española Ana Peleteiro celebra la victoria de su compañera venezolana, Yulimar Rojas, en la final de triple salto femenino en los Juegos de Tokio 2020 (Imagen por Christian Petersen/Getty Images)
La medallista de bronce española Ana Peleteiro celebra la victoria de su compañera venezolana, Yulimar Rojas, en la final de triple salto femenino en los Juegos de Tokio 2020 (Imagen por Christian Petersen/Getty Images)

Comparten entrenador, Iván Pedroso, y horas de entrenamiento en la pista. Pero no son solo compañeras, sino amigas. Y en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 han tocado la gloria juntas

Fue terminar la final de triple salto de estos Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y Yulimar Rojas y Ana Peleteiro gritaron, lloraron, se abrazaron, se felicitaron y dieron juntas la vuelta de honor al estadio olímpico enfundadas en sus respectivas banderas: la de Venezuela en el caso de Yulimar, la de España para Ana.

Las cámaras les seguían en su paseo triunfal. Y ellas disfrutaban a lo grande del momento entre confidencias, choques de mano y sonrisas deslumbrantes de felicidad.

Desde la parte baja de la grada, Iván Pedroso, entrenador de ambas, las seguía con la mirada. Ni la mascarilla podía esconder su sonrisa de satisfacción mientras celebraba por duplicado el éxito de sus pupilas.

El 'TEAM' de Guadalajara

Minutos después, pero aún con el subidón de todas las emociones vividas, Ana Peleteiro se deshacía en elogios hacia la nueva campeona olímpica de triple salto y record woman de la disciplina. Su compañera de fatigas y entrenos en Guadalajara.

"Yulimar ha estado impresionante, yo ya lo sabía. Yuli vale eso y mucho más. Estoy muy feliz por ella porque se lo merece, es una luchadora, trabaja muchísimo. Así como otras veces te podría decir 'puede mejorar', ahora mismo está en su mejor versión. Hemos llorado juntas, nos hemos reído juntas, hemos luchado juntas y también hemos competido la una contra la otra. Por lo tanto, solo tengo palabras de admiración y de agradecimiento por darme la oportunidad de ser su compañera de entrenamiento y su amiga. Estoy súper feliz", contaba a Olympics.com.

Yulimar también tenía palabras de elogio para Ana.

"Somos del mismo team. Es increíble lo que está haciendo Iván. La admiro mucho y estoy muy feliz de compartir el podio con ella", decía la venezolana.

El resultado soñado en el día D y la hora H

Esa competencia diaria ha llevado a las dos a sacar lo mejor de sí mismas. Todos esos años de trabajo duro a las órdenes de la leyenda cubana del atletismo cristalizaron en el momento idoneo para Yulimar y Ana.

La venezolana llegaba a Tokio con el récord del mundo en pista cubierta, el título mundial y la distinción a la mejor atleta de 2020 para World Athletics. Venía de hacer 15.43m, la segunda mejor marca de la historia. Pero quería más. Y quería lograrlo en el mejor escenario posible. "Sé que el récord está en mis piernas", explicaba en una entrevista para Tokio 2020 ya desde la Villa Olímpica.

La competición la tuvo ganada desde el primer salto. Sus 15.41m fueron un nuevo récord olímpico y la carta de presentación de lo que estaba por venir. A partir de ese momento, con el oro ya en el bolsillo, el reto estaba claro: el récord del mundo. Y llegó, pero con suspense. Hubo que esperar al último salto para ver a Yulimar volar hasta esos 15,67m.

Cuando sucedió, Yulimar y Ana se llevaron literalmente las manos a la cabeza. Y comenzaron las celebraciones.

La venezolana Yulimar Rojas posa junto al récord del mundo en triple salto que ha logrado en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. (Photo by Christian Petersen/Getty Images)
La venezolana Yulimar Rojas posa junto al récord del mundo en triple salto que ha logrado en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. (Photo by Christian Petersen/Getty Images)
2021 Getty Images

Doble récord y el podium soñado

Poco antes la saltadora gallega había amarrado un bronce que compensaba sinsabores como el de la lesión que le privó, cinco años atrás, de debutar en unos Juegos, los de Río 2016. En aquella cita Yulimar fue plata.

Ana Peleteiro llegaba a Tokio con ganas, con la experiencia necesaria para sacar a relucir su clase en el momento oportuno. Y vaya si lo hizo. En el clasificatorio dos saltos le bastaron para conseguir plaza en la final con la mejor marca. Pero lo mejor estaba por por venir.

En la final tendría que superarse a sí misma para lograr un sitio en el podio. Y lo hizo no una, sino dos veces. Con 14,77m batió por primera vez el récord de España y se colocó tercera momentáneamente. Pero la jamaicana Shanieka Ricketts llegó a los 14,84m. Fue entonces cuando Ana dio el salto definitivo: 14,87m para pulverizar nuevamente el récord de España y asegurarse el bronce.

Se acercó entonces a las cámaras para mandar un saludo a su madre.

"Estoy levitando. No me lo creo, esto es un sueño. Tardaré en asimilarlo. Ver llorar a Iván (Pedroso) es el mejor regalo que podían hacerme hoy y espero que este haya sido el mejor regalo para mis padres. Lo han pasado muy mal y me emociona pensar que no están aquí para poder vivirlo pero a la vez sé que desde casa lo han disfrutado muchísimo. Me quedo con eso", decía.

La española Ana Peleteiro compite en la final de triple salto de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (Photo by Christian Petersen/Getty Images)
La española Ana Peleteiro compite en la final de triple salto de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (Photo by Christian Petersen/Getty Images)
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Día histórico para el atletismo. Pero, sobre todo, día inolvidable para Yulimar, para Ana, para Pedrosa. Para ese 'TEAM' de Guadalaja protagonista este 1 de agosto en el estadio olímpico.

"Esta final se va a recordar toda la vida porque se ha batido un récord olímpico y récord del mundo y yo voy a estar allí. Es el mejor regalo que me pueden hacer", resumía Ana Peleteiro.