Milka Kraljev, en busca del propio oro

Milka Kraljev, de Argentina, compite en la Copa del Mundo de remo de 2005, en Alemania. (Imagen por Friedemann Vogel/Bongarts/Getty Images)
Milka Kraljev, de Argentina, compite en la Copa del Mundo de remo de 2005, en Alemania. (Imagen por Friedemann Vogel/Bongarts/Getty Images)

Con nueva compañera de equipo y trabajando la visualización, la remera argentina Milka Kraljev irá a Tokio 2020, sus terceros Juegos Olímpicos, donde demostrará de nuevo el nivel del remo argentino

Constancia, motivación, fe y compromiso son los pilares sobre los que Milka Kraljev, medallista panamericana en remo en Guadalajara 2011, Toronto 2015 y Lima 2019, ha forjado su carrera.

“Son mis cuatro valores más importantes, sin esos valores para mí no estaría hoy donde estoy. Como que trato de vivirlos día a día”, sostiene Kraljev, en una entrevista para Tokio 2020.

Y los lleva siempre consigo… incluso literalmente, pues es la frase que tiene tatuada en el antebrazo.

Estas palabras han guiado a Kraljev en una carrera deportiva de ya 20 años que, además de las medallas panamericanas, abarca la participación en dos Juegos Olímpicos (Atenas 2004 y Londres 2012). Pero su historia en el remo no termina allí, pues, con 38 años, está clasificada a Tokio 2020.

¿Qué la anima a seguir dándolo todo tras dos décadas en el bote?

“Me gusta competir. Soy muy competitiva. La competencia es la parte más linda que tiene el deporte. Mi motivación es mejorar yo. Si me decís ‘no vas a cobrar beca (deportiva)’, no me importa, lo sigo haciendo igual, con las mismas ganas, la misma motivación, porque lo que busco es mejorar yo, ganar yo. Si bien las becas y las ayudas que puedas recibir te van a preparar mejor, y te van a dar la posibilidad de dedicarte 100% a esto, yo no lo hago por el dinero ni nada, es por la simple motivación de ser mejor cada día, y de que me gusta ganar”.

Una mágica unión de generaciones

Kraljev había ido a sus pasados Juegos con su mejor amiga Clara Rohner, hoy ya retirada. Pero su naturaleza competitiva la volvió a clasificar a los Juegos Olímpicos, esta vez con la novel Evelyn Silvestro, 17 años más joven.

Pese a ambas ser integrantes de la selección argentina de remo, no habían coincidido como dupla con anterioridad. Y, en poco tiempo, y una pandemia de por medio, pudieron acoplarse con éxito.

“(Lo que hace funcionar a esta dupla) es un poco de todo, las dos somos muy muy competitivas. No nos gusta perder a nada, y como que nos exigimos mucho mutuamente. Como que no dejamos nada al azar, hacemos todo a rajatabla, entrenamos todo lo que hay que entrenar”, explica.

“Si bien hay una diferencia generacional importante, hace que también nos complementemos, porque ella tiene una magia, tiene una chispa, no sé cómo explicarlo, una frescura que, quizás, con tantos años de remo uno va perdiendo, porque ya llevo casi 20 años remando, entonces llega un momento que toda esa energía se va perdiendo, con la edad también, porque es más de lo mismo, es algo muy monótono. Pero ‘Eve’ vino a renovar energía, así que está bueno y nos complementamos muy bien”, añade.

Tokio, una oportunidad para demostrar el nivel

Para Kraljev, lo especial de Tokio 2020 es recalcar a los escépticos el nivel del remo femenino argentino.

“En los anteriores (Juegos) no fue casualidad que hayamos clasificado porque las dos veces dimos todo y clasificamos bien, pero esta vez como que se nos dio la oportunidad de demostrar que el remo femenino en Argentina tenía nivel, porque siempre, desde que tengo uso de razón, desde que remo, me vienen diciendo ‘el remo femenino no tiene nivel’, ‘para qué las vamos a llevar si después no tienen nivel’. Era como un poco frustrante siempre que no nos den la oportunidad”, manifiesta.

“Demostramos en el agua, y día a día, que el remo femenino tiene nivel. Y obviamente se terminó de demostrar en el Preolímpico, cuando fuimos el único bote que clasificó. Para mí esa es la gran diferencia”, agrega.

“Quizá, al haber demostrado en el día a día, también llegamos con otra expectativa y otra motivación, porque no es que fuera solamente clasificar y nada más; ahora viene la mejor parte, que es no solamente ‘ir a pasear’, como me dijeron que fui a todos los demás (Juegos), sino ir a competir, que es el objetivo principal, y demostrar de vuelta que estamos al nivel”.

Visión cumplida

Más que cumplir un sueño, clasificar a Tokio 2020 fue una visión hecha realidad.

Un año después de competir en Londres 2012, la atleta argentina había graficado en un papel una victoria en Río de Janeiro, y la colgó para verla todos los días y recordar su objetivo. Aunque no estuvo en Río 2016, su visión se hizo realidad en el Preolímpico, donde ganó la regata en el mismo escenario.

“Algo que me gustaría transmitir es que no se den por vencidos con sus sueños, que los tengan presentes. Ese dibujo se cumplió hace tres semanas, porque si bien yo pensaba que eran los Juegos Olímpicos (de Río 2016), no, fue este Preolímpico de ahora. Si tenés visualizado tu sueño, y presente todos los días, tenés muchas más chances de que sea realizable”.

En un mural, colgó esta imagen para verla todos los días y recordar sus metas. (Por cortesía de Milka Kraljev)
En un mural, colgó esta imagen para verla todos los días y recordar sus metas. (Por cortesía de Milka Kraljev)

En busca del propio oro

Kraljev ahora sueña con ambición de cara a Tokio.

“El primer paso sería entrar en la semifinal, que es, ya de por sí, bastante importante y ambicioso. Después, obviamente, conseguir un diploma sería nuestro oro, y entrar en la final A ya es soñar a lo grande. Pero para eso estamos, para soñar a lo grande”.

Aunque es consciente que a veces, además de mucho trabajo duro, es una cuestión de tiempo, una lección que Milka Kraljev, de 38 años y camino a sus terceros Juegos Olímpicos, le transmitiría a su yo de 21 años que en 2004 estaba por hacer su debut Olímpico: “Paciencia, que con confianza y constancia todo llega”.

La atleta tiene todavía muy presente Atenas 2004, sobre todo su primer recuerdo Olímpico, algo que claramente tuvo en mente al trazar sus aspiraciones para este verano.

“Estaba entrenando en la Villa (Olímpica), haciendo trote, antes de que empezaran los Juegos. Y me hice amiga de un entrenador de Aruba, de un chico de Aruba de atletismo, porque nos pusimos a charlar. Me dijo ‘él vino acá a buscar su oro’, y su oro era, no sé, bajar su marca personal. Claro, me dijo ‘vos buscá tu oro hoy’, porque obviamente la presión del Comité Olímpico de tu país, de tu localidad, de tu familia, todo es ‘vos tenés que ser campeón Olímpico’. No todos lo son, hay un solo campeón Olímpico, un solo segundo, un solo tercero, entonces me dice ‘vos ponete tu oro’. Después nos encontramos en la inauguración y me dijo, de vuelta, ‘esa llama’, o sea la llama Olímpica, ‘esa llama que represente tu oro y buscá tu oro’, como que me quedó mucho ‘tu propio oro’”.