Mijaín López: "Siempre la humildad va a ser más grande que la virtud"

El luchador cubano Mijaín López conquista su cuarta medalla de oro en grecorromana en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. (Photo by Tom Pennington/Getty Images)
El luchador cubano Mijaín López conquista su cuarta medalla de oro en grecorromana en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. (Photo by Tom Pennington/Getty Images)

El cubano logra su cuarto oro en cuatro ediciones consecutivas de los Juegos Olímpicos para convertirse en el mejor luchador de la historia. 

Beijing 2008, Londres 2012, Río 2016, Tokio 2020. Las cuatro últimas ediciones de los Juegos Olímpicos tienen algo en común: a un gigante cubano irreductible. Mijaín López lo ha vuelto a hacer. Este 2 de agosto ha demostrado de nuevo que es el amo y señor de la categoría de 130kg en lucha grecorromana. Es el cuarto oro olímpico seguido para el isleño, que ya está en los libros de historia: es, oficialmente, el mejor luchador de la historia de este deporte.

“Creo que solamente estoy cumpliendo con mi trabajo”, decía, sin embargo, Mijaín López a Olympics.com. “Estoy cumpliendo con lo que aprendí, con lo que me enseñaron mis antecesores, mis padres, mis hijos, mis abuelos... Creo que estoy transmitiendo al mundo que, por muy grande que seas, siempre la humildad va a ser más grande que la virtud”.

Lo dice casi como quitándole importancia a lo que acaba de conseguir. Pero conviene repetirlo de nuevo: el cubano es el primer hombre que consigue cuatro oros olímpicos en lucha. Y además de forma consecutiva. Casi nada. En su primera participación olímpica, Atenas 2004, quedó cuarto; pero desde entonces no ha habido rival que pudiera hacerle frente.

“Los Juegos Olímpicos son lo más importante para cualquier deportista. Tenemos que estar en la élite muchos años. Creo que es algo muy, muy grande, muy emocionante”, destacaba López.

Esfuerzo, sacrificio y lucha por los objetivos, su receta para el éxito

Baste un dato más para calibrar la importancia de la gesta de este gigante. En un país con una tradición deportiva importante como es Cuba, ha habido que esperar más de 100 años para ver a otro atleta conquistando su cuarto oro. El anterior en lograr semejante hazaña fue Ramón Fons en esgrima, a comienzos del siglo XX.

Para López lo sucedido este 2 de agosto es el premio al trabajo y esfuerzo duro de muchos años.

“Para lograr cada resultado tienes que esforzarte, sacrificarte y dejar de hacer muchas cosas para poder lograr otras cosas. Creo que es algo meritorio y solamente hay que disfrutarlo y luchar por lo que uno quiere en la vida”.

Viéndole en acción, sin embargo, pareciera que no le cuesta, que vence a sus rivales sin esfuerzo. Y en Tokio 2020 no ha sido diferente. No ha cedido un solo punto en los cuatro combates que ha disputado hasta hacerse con el oro. Y en la final, el georgiano Iakobi Kajaia entregó la cuchara a falta de 10 segundos rindiéndose a la evidencia.

El cubano Mijain López abraza a su rival en la final de grecorromana 130kg, el georgiano Iakobi Kajaia . (Photo by Tom Pennington/Getty Images)
El cubano Mijain López abraza a su rival en la final de grecorromana 130kg, el georgiano Iakobi Kajaia . (Photo by Tom Pennington/Getty Images)
2021 Getty Images

Un ciclo olímpico diferente

Pero para López, como para el resto de deportistas presentes estos días en tierras japonesas, este último ciclo olímpico marcado por la pandemia se ha hecho largo. Y el cubano no ha querido dejar pasar la ocasión de poner en valor el esfuerzo de todos por llegar a Tokio.

“El recuerdo más grande que llevarme de aquí es la lucha que hemos tenido todos los atletas para poder enfrentar estos Juegos Olímpicos después cinco años. Creo que ha sido una travesía en la cual todos han tenido que sufrir altibajos hasta llegar y obtener sus resultados. Por eso solamente queda felicitarlos a todos y desear que todos lleguen a sus países con la mejor salud”.