El oro que cabe en el barco de Támara Echegoyen y Paula Barceló

Clases Olímpicas Real Federación Española de Vela, 2020 I ©Sailingshots by María Muiña Photography
Clases Olímpicas Real Federación Española de Vela, 2020 I ©Sailingshots by María Muiña Photography

Solo son compañeras desde hace dos años, pero juntas han logrado la medalla de oro en el Mundial de 49erFX en 2020 y apuntan a repetir el éxito en Tokio 2020. Támara Echegoyen y Paula Barceló son una de las grandes bazas de la vela española en estos Juegos Olímpicos y mañana podrían lograr medalla en la Medal Race

Imagínese entrar prácticamente en la veintena y que le digan que va a hacer pruebas para tener la opción de competir mano a mano con su ídolo; con una ganadora del oro Olímpico.

Impone, ¿no?

Esto precisamente le pasó a Paula Barceló en 2018, cuando le surgió la oportunidad de competir junto a Támara Echegoyen. Juntas compiten en 49erFX en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, cuya medal race tendrá lugar el día 2 de agosto a partir de las 14:30 de Japón (7:33 de España). Y participan ella. Conozca su historia antes de que -quizá- se suban al podio, después de una entrevista realizada a Tokio 2020 el pasado abril.

El comienzo como dupla

"Nuestro inicio fue un poco diferente a lo que yo venía acostumbrada. En mis dos campañas [Olímpicas] anteriores, formé un equipo con tiempo. Después de Río, me involucré en la Volvo Ocean Race para dar la vuelta al mundo", empieza a contar Echegoyen, que, tras lograr el oro en Londres 2012 se quedó en cuarta plaza en Río 2016.

"Después de quedarme en Río a las puertas de mi segunda medalla de oro, hay algo en el interior que sigue quemando y, como competitiva que soy, tenía ganas de volver a intentarlo y de volver a estar en la línea salida de unos Juegos Olímpicos y tener esa opción de luchar por una medalla. Así que mientras yo estaba dando la vuelta al mundo, la Federación Española de Vela hizo como una selección de chicas que podían hacer un equipo conmigo y, en medio de la vuelta al mundo, cogí un vuelo, y probé a varias y finalmente decidimos todo el equipo que Paula y yo teníamos condiciones para formar un buen equipo. Así que empezó de una forma diferente, normalmente los equipos crecen primero y luego eliges el barco", recuerda.

Las vivencias de Barceló fueron diferentes. Con algo más de nerviosismo.

"Las pruebas con Támara fueron muy intensas. Recuerdo que yo estaba nerviosísima porque claro, yo a Támara la conocía del periódico, de verla en los vídeos, en el Facebook y todo eso, pero personalmente casi no la conocía. Y claro, de repente subirme a un barco era como increíble. Pero bueno, ella supo valorar lo que tenía adentro, más allá de mis nervios, y al final, aquí estamos", rememora Barceló.

Las reinas de la adaptación

Desde entonces, el trabajo de adaptación dio sus frutos, y en 2020 lograron la medalla de oro en el Mundial de 49er FX.

Pero sin duda el deporte de la vela va de eso: de la adaptación. No solo a tu compañera, sino también a la embarcación, a la marea, a la climatología...

"Yo creo que tenemos esa capacidad de adaptación porque el deporte es lo que nos exige. Dependemos principalmente del viento, que es algo que está cambiando constantemente. Lo puedes predecir, pero es algo que ves en el agua en el momento y no puedes hacer mayor predicción que eso, entonces tienes que estar preparado para todo lo que pueda pasar. Y eso yo creo que es lo que hace que seamos más reactivos al cambio", explica Paula Barceló.

Y precisamente el año 2020 fue necesaria la adaptación para todo el mundo. La pandemia de la COVID-19 cambió la realidad que conocíamos, y también todos los planes deportivos.

Sin embargo, esto, por otro lado, les dio la opción a Echegoyen y Barceló de vivir un año más juntas; de consolidar la dupla de cara a Tokio 2020, donde la vela española espera dar una nueva muestra de su potencial.

"Al principio Paula y yo íbamos a llegar con dos años escasos en el agua, y nos dieron 14 meses más que hemos aprovechado al máximo", reconoce Echegoyen.

"[Las circunstancias] son iguales para todo el mundo, así que el que mejor se adapte es el que va a llegar allí con más con más opciones", agrega Barceló.

Que los Juegos se celebren ya es un triunfo

Precisamente estas circunstancias excepcionales hacen también de los propios Juegos Olímpicos de Tokio 2020 unos más especiales.

"El hecho de que se celebren ya va a ser un triunfo y va a ser un trabajo de todos. Porque tanto los japoneses están haciendo un muy buen trabajo para que se puedan celebrar; los deportistas también estamos trabajando cada día para generar un entorno seguro... Creo que en sí, que [Tokio 2020] acoge muchos más valores. Al final es un trabajo mucho más humano el que hay detrás de estos Juegos", sostiene Barceló, que vive en Tokio sus primeros Juegos Olímpicos.

Los dos Juegos Olímpicos de Támara Echegoyen

Por su parte, Echegoyen vive sus terceros Juegos Olímpicos consecutivos.

Los primeros fueron los de Londres 2012, donde ganó la medalla de oro en la clase Elliott 6m, junto a Sofía Toro y Ángela Pumariega.

En Río 2016, por otro lado, fue cuarta en 49erFX con Berta Betanzos.

"Para mí cada Juegos Olímpicos fueron totalmente distintos. En los primeros mi regalo era poder estar allí. Los Juegos Olímpicos te dan luz, y es muy diferente a cualquier otra competición", empieza a contar.

"En los segundos, las sensaciones fueron otras. Pero el fondo es el mismo: todos estamos allí, damos lo mejor de nosotros mismos para conseguir un resultado. Da igual cuál. Algunos tienen opciones de medalla y otros no. Pero sólo el hecho de estar allí no lo consigue cualquiera. Y eso muchas veces es difícil de explicar, sobre todo para mí, que tengo una medalla de oro y que, evidentemente, es increíble. Pero sólo hay tres medallas, son muy caras de conseguir y son un regalo a tu trabajo", prosigue Echegoyen.

Los de Tokio 2020 son sus terceros Juegos Olímpicos, y, aunque ya tienen esas dos experiencias pasadas, asume que lo que venga en Japón será diferente.

"Creo que [los de Tokio 2020] van a ser aún mucho más especiales, porque, como bien dijo Paula, venimos de una situación muy complicada. Además de ser buenos competidores, tenemos que ser buenos compañeros porque poder llevarlos a cabo también tiene una responsabilidad individual muy grande. Todos sabemos lo que pasa con esta pandemia y cuánto de responsables somos cada uno para ayudar a superarla. Por lo tanto, yo creo que va a ser una celebración y sobre todo el poder hacerlo va a ser un buen reto para cada uno de nosotros para demostrar cuáles son los auténticos valores del deporte y entre ellos está la empatía y la responsabilidad", sentencia.

De izda. a dcha.: Ángela Pumariega, Támara Echegoyen y Sofia Toro, de España, celebran su oro en la clase Elliott 6m WMR de vela en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.  (Imagen por Laurence Griffiths/Getty Images)
De izda. a dcha.: Ángela Pumariega, Támara Echegoyen y Sofia Toro, de España, celebran su oro en la clase Elliott 6m WMR de vela en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. (Imagen por Laurence Griffiths/Getty Images)
2012 Getty Images

De sus experiencias opuestas -el oro en Londres y el cuarto puesto en Río-, Echegoyen cree que ha crecido con ambas.

"Para lo bueno o para lo malo, he vivido las dos. Ahora con el tiempo soy mucho más objetiva y mucho más positiva, y la verdad, fíjate, que ese resultado [el cuarto puesto en Río] ha hecho que yo esté aquí otra vez, seguramente. Ser diploma Olímpico no lo consigue todo el mundo. Creo que cambiar de clase y conseguir que dos equipos lleguen al último día con opciones de medalla de oro, con equipos diferentes, en barcos diferentes, tampoco lo consigue todo el mundo. Y sobre todo crear una historia alrededor de tres años de competición y de entrenamiento, que la gente quiera seguir o que se ilusione con él, creo que es más que un premio", resalta Echegoyen.

Cuando perdimos la medalla, para mí fue muy duro. No te recompones en un día ni en dos, te recompone después de mucho tiempo.

Y lloras porque te importa, porque es una emoción como otra cualquiera y porque al final has puesto muchísimo para llegar

Sin embargo, ha necesitado tiempo para aceptarlo.

"Fue muy doloroso. Fue una Medal Race donde cuatro barcos estaban empatados en puntos, así que cualquiera podía ganar medalla y solo uno se iba a quedar sin ella. Y fuimos nosotras. Pero ahora estamos aquí porque nos mueven las emociones. Cuando perdimos la medalla, para mí fue muy duro. No te recompones en un día ni en dos, sino después de mucho tiempo. Y lloras porque te importa, porque es una emoción como otra cualquiera y porque al final has puesto muchísimo para llegar. Tenías opciones porque tenías el nivel, pero es verdad que estás en unos Juegos Olímpicos; cada una de las chicas que se llevó una medalla es porque se la ha ganado en el agua", reflexiona la española.

"Hay que aprender de los errores con el tiempo, porque los primeros días, sobre todo los primeros meses, fueron muy duros. Al final es como dejar escapar ese sueño que estaba a punto de alcanzar. Pero siempre dije que en Río era mejor regatista que en Londres y espero que en Tokio sea mejor regatista que en Río. Y poder llegar con emociones para emocionar otra vez a la gente y poder conseguir una de esas preciadas medallas Olímpicas".

Un primer escollo

De momento está haciendo todo lo posible para conseguir esa medalla.

La dupla Echegoyen-Barceló llegan a la Medal Race del Puerto de Veleros de Enoshima con una medalla prácticamente asegurada, pero también con logros pasados de los que sacar pecho, ya que son las vigentes campeonas del mundo en la categoría.

Lo lograron en 2020, y en el Mundial del año anterior tuvieron que retirarse por una lesión de Paula Barceló. Su primera oportunidad de dar un paso hacia los Juegos Olímpicos fue perdida. Sin embargo, no se rindieron.

"Lo que mejor hemos hecho durante nuestra vida deportiva juntas, que son dos años, es aprender de los errores y afrontar los malos momentos para unirnos más. Cogimos un Mundial que no había salido bien, estábamos en la cuerda floja, porque ya nos quedaba sólo una bala para demostrar que teníamos el nivel para ir a unos Juegos, y lo que hicimos fue seguir trabajando y seguir confiando en que teníamos potencial como equipo y lo íbamos a demostrar en el agua", remarca Barceló.

"En el momento pasas por todos los estados anímicos. Inicialmente parece que se acaba el mundo, que no vas a tener ya más oportunidades y de repente van pasando los días y ves que las cosas no son tan negras y que, aunque tuviéramos que retirarnos de ese Mundial, el trabajo que habíamos hecho había sido increíble y no se había perdido", recuerda.

Y tanto que no.

El oro en 2020 fue el primero en categoría Olímpica para Paula Barceló y el segundo en 49erFX para Támara Echegoyen, después del conseguido en 2016 junto a Betanzos.

¿Besarán el oro en Enoshima?

Pero, como si se trataran de piratas, aún cabe más oro en la embarcación de Echegoyen y Barceló. Y el siguiente metal podría llegar en la Medal Race de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

"Sería realista decir que estamos preparadas para luchar por una medalla o por lo menos tener el nivel que te permita hacerlo. Sabemos que es caro, que hay mucho nivel, está muy igualado, que sólo hay tres medallas, pero la realidad es que estamos trabajando para poder conseguirlo. Hay mucha gente que tiene opciones y yo creo que esa es la magia de los Juegos Olímpicos.", remarca Echegoyen.

Y Barceló, aquella chica nerviosa que pasó las pruebas con su ídolo, pero que está ahora a su lado, aún tiene admiración cuando habla Támara Echegoyen. Y, entre risas, eso sí, dice: "Nada más que añadir".

Porque ciertamente la próxima vez se hablará en el agua, en la Medal Race de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.