Cinco cosas que saber sobre Fátima Gálvez y Alberto Fernández, tiradores de oro en Tokio 2020

Fátima Gálvez y Alberto Fernández celebran en el podio mordiendo el oro en foso por equipos mixtos de Tokio 2020. (Imagen por Kevin C. Cox/Getty Images)
Fátima Gálvez y Alberto Fernández celebran en el podio mordiendo el oro en foso por equipos mixtos de Tokio 2020. (Imagen por Kevin C. Cox/Getty Images)

Fátima Gálvez y Alberto Fernández se han proclamado campeones Olímpicos de tiro en Tokio 2020 en la nueva competición de foso por equipos mixtos. Repasamos los inicios, el palmarés y la experiencia en los Juegos de los tiradores españoles

De dónde son y cómo empezaron Fátima Gálvez y Alberto Fernández

Se acaban de proclamar campeones Olímpicos, pero, ¿de dónde vienen Gálvez y Fernández?

Fátima Gálvez nació en Baena, una localidad cordobesa de Andalucía, al sur de España, el 19 de enero de 1987. Y Alberto Fernández nació en Madrid el 16 de junio de 1983, y reside en la provincia vecina de Toledo, en Castilla-La Mancha.

A los dos la pasión por el tiro les vino a través de sus padres, grandes aficionados a este deporte. Fátima Gálvez suele contar que la llama prendió en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, cuando vio por la televisión cómo dos tiradores disputaban un duelo reñido por las medallas. Cuando tuvo 11 años, su padre empezó a enseñarle.

Fernández puede contar una historia muy parecida. "Yo siempre iba de la mano con mi padre a sus entrenamientos, sus competiciones y siempre le decía, 'Déjame tirar. Tengo ganas de coger la escopeta y que me dejes tirar un plato’. Y un día, en un campo de tiro de Madrid, me dejó. Con tan ‘mala suerte’ que el primer plato que tiré, lo rompí. Yo dije, 'Buah, esto es lo mío'. Luego no rompí ninguno más, pero desde ese día mi vida ha estado ligada al tiro al plato”, rememoró en una conversación con el Comité Olímpico Español (COE).

Fernández practicó otros deportes más habituales en niños de su edad, como el judo o el fútbol sala, pero donde más pasión ponía era en el tiro. “Era el deporte en el que yo notaba que más me ardía la sangre cuando lo hacía”.

El palmarés de Gálvez y Fernández

En el verano de 2010, en el espacio de apenas un mes, Alberto Fernández se proclamó por primera vez campeón del mundo de foso Olímpico en Múnich y campeón de Europa en Kazán. Fue la explosión de un tirador que, a nivel individual, atesora dos oros en los Mundiales (2010, 2018), seis en la Copa del Mundo y otro en el Europeo.

Fátima Gálvez anticipaba un futuro brillante desde muy joven. Cuando tenía 18 años, la andaluza se proclamó campeona del mundo júnior en foso en Lonato en 2005. Y una década más tarde, en la misma localidad italiana, logró el oro en la categoría absoluta.

Prueba del estado de forma en que llegaba a Tokio 2020 fue el oro que ganó el pasado mes de marzo en la Copa del Mundo en El Cairo, el segundo en un palmarés donde también puede presumir de ser campeona de Europa (2011) y de los Juegos Europeos (2015).

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Un equipo mixto que apuntaba alto

En 2017 el Comité Olímpico Internacional y la Federación Internacional de Tiro (ISSF) anunciaron que este deporte contaría con tres pruebas por equipos mixtos en Tokio 2020. Y una de ellas sería el foso Olímpico, donde España contaba con dos grandes especialistas como Alberto Fernández y Fátima Gálvez.

En el camino hacia la capital nipona, la pareja española cosechó un gran palmarés. El primer gran título juntos fue el oro en el Campeonato de Europa de 2019. En 2020, llegó una plata en la prueba de la Copa del Mundo en Nicosia. Y en estos últimos meses, unos resultados que permitían anticipar un futuro brillante en Tokio 2020: en marzo de 2021, Gálvez y Fernández ganaron el bronce en la Copa del Mundo de El Cairo y el oro en el Grand Prix de la ISSF. Y en mayo, otro bronce en la Copa del Mundo, esta vez en Lonato, y otro en el Campeonato de Europa.

Un camino brillante que ha culminado con el primer oro Olímpico en la competición de foso por equipos mixtos.

Dos tiradores con experiencia en los Juegos Olímpicos

Fátima Gálvez y Alberto Fernández son dos tiradores con una gran experiencia Olímpica, aunque hasta Tokio 2020 habían tenido una suerte dispar. La andaluza había cosechado sendos diplomas Olímpicos en sus dos primeros Juegos: fue quinta en Londres 2012 y cuarta en Río 2016.

Por contra, Alberto Fernández no había conseguido trasladar a los Juegos Olímpicos el brillo que mostraba en Mundiales y Europeos. En Pekín 2008, fue 33º. En Londres 2012 mejoró hasta la 25º plaza. Y en Río 2016 subió hasta la 17º plaza. Una trayectoria ascendente, pero con la que confesaba no estar satisfecho.

"Siempre que voy a una competición, sea un Campeonato de Europa o del Mundo, voy a disfrutar del tiro al plato, que es lo que me gusta. Y cuando uno disfruta, los resultados salen. Pero en los Juegos Olímpicos creo que he hecho todo lo contrario. He ido con esa obsesión de ganar una medalla y me he olvidado de lo principal, que es disfrutar. Así que en Tokio voy a ir a disfrutar y tirar con pasión”, explicó en una charla con el COE.

Y eso han hecho. Aunque Gálvez ha reconocido que le ha costado entrar en la final, las palabras de Fernández lo dicen todo: "Para mí ha sido un juego. Me lo he pasado pipa".

Cómo entrenar el tiro en un confinamiento

El confinamiento fue un reto para todos. En el caso de los deportistas de élite, tuvieron que encontrar la manera de seguir ejercitándose en sus casas, algo que en unos deportes resulta más complicado que en otros. ¿Cómo siguieron entrenando los tiradores?

“Simulaba mi día a día con sesiones de gimnasio, haciendo entrenamientos. También lo psicológico con visualización y meditación es algo que he seguido trabajando cada día”, relataba Fátima Gálvez en el diario ABC.

Como explicó la tiradora guatemalteca Adriana Ruano en una entrevista exclusiva con Tokio 2020, se puede seguir trabajando el aspecto psicológico a través de videollamada, y practicar la técnica con encares en seco, que implica imitar los movimientos sin apretar el gatillo.

Aunque no es lo mismo, claro. “Necesitamos el retroceso del arma y el estímulo que es el plato. Esas dos cosas no las tenemos”, explicó Fernández a Efe. Aunque encontró un aspecto positivo. “En el parón hemos perdido cosas negativas que los deportistas vamos creando a la hora de competir y entrenar y al perderlas tiramos con más tranquilidad y más atención”.