Cinco cosas que saber sobre Daniel Dhers, plata Olímpica en BMX Freestyle

El venezolano Daniel Dhers compite en la modalidad masculina de ciclismo BMX freestyle durante los Juegos de Tokio 2020 (Imagen por Ezra Shaw/Getty Images)
El venezolano Daniel Dhers compite en la modalidad masculina de ciclismo BMX freestyle durante los Juegos de Tokio 2020 (Imagen por Ezra Shaw/Getty Images)

Quien dice que el odio no trae nada bueno, probablemente tenga razón, y probablemente no conozca a Daniel Dhers, un caso excepcional. Descubra cinco aspectos destacados sobre el venezolano que se ha convertido en una leyenda viva del BMX Freestyle, y que ha ganado la plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020

De dónde es Daniel Dhers

El número uno del ranking mundial de la UCI (Unión Ciclista Internacional) Daniel Dhers nació en Caracas, Venezuela, el 24 de marzo de 1985.

Allí aprendió a andar en bici y a dar sus primeras piruetas, pero fue en Argentina donde comenzó a ganar más experiencia. Pese a no querer mudarse, con solo 16 años, Dhers siguió a sus padres a Buenos Aires, lo que supuso “un gran cambio”.

“Enseguida me di cuenta de que el deporte estaba mucho más desarrollado en Argentina”, ha contado a Redbull. “Tenían profesionales, distintas marcas de bicis y parques. Aprendí un montón de los riders argentinos, porque fue la primera vez que vi a una persona hacer los trucos que había visto en las revistas”.

En 2004, fue invitado a la ‘meca de las rampas’: Woodwad Camp, en Pensilvania. Luego, a los 21 años, emigró a Estados Unidos para encauzar su carrera como profesional.

Qué ha ganado Daniel Dhers

En sus 36 años, más de 15 como profesional, el rider, que ha llegado al número uno del mundo en el ranking de la UCI, cuenta con un palmarés impresionante.

Comenzó a escribir su leyenda en 2006, cuando ganó el Dew Action Sports Tour, título que defendió en 2007 y 2008. Sus múltiples conquistas se replicaron en los X-Games, donde se coronó en 2007, 2008, 2010, 2011 y 2013.

El rider venezolano ya había avisado de su buen momento de forma en este ciclo Olímpico, pues en 2019 se colgó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, y en el estreno Olímpico de BMX Freestyle lo ha ratificado con la medalla de plata en Tokio 2020.

Del odio a las bicis al amor por la adrenalina

Su relación con las dos ruedas comenzó a los cuatro años, pero no de la mejor manera.

“Las ruedas eran de 16 pulgadas y yo solo tenía cuatro años. Intenté rodar con ella pero no hacía más que caerme, incluso con los dos ruedines montados detrás. En aquel momento odiaba las bicis y pensaba que nunca más me iba a subir a una en mi vida”, ha señalado.

A los 12 años cambió de parecer, cuando tuvo que aprender para poder montar con sus amigos del barrio.

Desde allí la historia fue otra. Nadie pudo volver a bajar a Dhers de las bicis... o mejor dicho del aire.

“Cada vez que haces algo nuevo te va dando esa sensación de adrenalina y creo que por eso sigues, porque continúas buscando esa sensación. Cuando empiezas a competir, los nervios se juntan con la adrenalina y es una locura”, expresó en una entrevista para Tokio 2020.

Complejo Daniel Dhers

Como uno de los veteranos en la élite, Dhers busca compartir sus conocimientos.

“Me he educado para ser atleta. Aprendí a comer, entrenar y descansar. Cuido mi cuerpo, es mi herramienta de trabajo. Cuando estaba chamo no sabía eso, y me gustaría poder enseñarle esto a los jóvenes que vienen tras de mí”, explicó en AIPS América.

Con ese principio, en 2013, abrió las puertas del Daniel Dhers Action Sports Complex, en Holly Springs, Carolina del Norte.

Cambiamos la calamidad por la victoria

Desafía a la gravedad en todo tipo de lugares

Su profesión lo llevó a vivir y visitar numerosos países del mundo, y, por supuesto, a enfrentar rampas de todo tipo. ¿El lugar más loco? Catamarca, Argentina, en una pista de piedra pómez.

“Es lo más áspero que he montado en mi vida. Si te caías, te ibas a limar hasta el hueso”, ha detallado en su canal de Youtube.

“En la primera media hora, teníamos las retinas quemadas porque la piedra es blanca, y con el reflejo del sol no podíamos ver, nos ardían los ojos”, ha agregado.

Con sus habilidades y en cualquier lugar, Dhers desafía a la gravedad.

“Creo que el ser humano no existe para despegarse del piso, y nosotros en cambio buscamos la forma de hacerlo”.

Claro, sus piruetas pueden deslumbrar, pero también pueden llegar a asustar a los espectadores.

En una entrevista con la Agencia AFP, recuordaba el susto que vio en sus compañeros de delegación en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, donde finalmente se llevó el oro. “Cambiamos la calamidad por la victoria”, remató.