Antoine Dupont y Michael Hooper anunciaron oficialmente que se unirán a sus respectivas selecciones de rugby 7s y poder llegar a París 2024, pero ¿cómo se adaptarán a esta nueva disciplina? ¿Cuáles son las diferencias entre el formato tradicional de este deporte y el rugby 7s? Olympics.com te las explica.
(2023 Getty Images)
En la primera fase de la Serie Mundial masculina de Rugby SVNS 2023/2024, que se disputó en Dubái el 2 y el 3 de diciembre, ni Francia ni Australia consiguieron llegar a la final de esta competición de rugby 7s. Australia concluyó séptima en la clasificación y Francia, novena.
En la segunda parada de la Serie Mundial, jugada en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) el 9 y 10 de diciembre, Australia dio un paso adelante y avanzó hasta la final, que perdió contra Los Pumas argentinos (45-12). Francia, octava, tan solo mejoró una posición.
Todo puede cambiar en la tercera parada, que se disputará a finales de enero en Perth (Australia), cuando los capitanes de los equipos de rugby XV de ambos países se sumen a la competición. Michael Hooper (de Australia) y Antoine Dupont (de Francia) han decidido afrontar un nuevo desafío: prepararse para los Juegos Olímpicos de París 2024.
Para hacerlo, tendrán que ajustarse a una nueva disciplina, aprender nuevas estrategias y descubrir un nuevo entorno. ¿Cuáles son las principales diferencias a las que se enfrentarán?
Michael Hooper y Antoine Dupont han optado por pasar del formato tradicional del rugby (XV) al rugby 7s en busca del éxito olímpico.
Porque, en el rugby, que tiene dos modalidades, solo el sevens es disciplina olímpica desde Río 2016, 92 años después de la última aparición de este deporte en unos Juegos Olímpicos, los de 1924.
En esencia, las reglas fundamentales para el sevens (o rugby 7) y para la modalidad de 15 jugadores (rugby XV) son las mismas:
Hasta aquí, todo bien. Pero hay sutiles diferencias.
Aunque el tamaño del campo es el mismo para ambas disciplinas (70x100 m), el número de jugadores en la cancha es diferente.
Como sugiere el nombre, el rugby 7s se juega con siete jugadores por equipo y el rugby 15, con 15 jugadores por bando.
En consecuencia, el tiempo de juego no es el mismo.
Un partido de rugby 7s dura 14 minutos, divididos en dos mitades de siete minutos cada una, con un descanso de uno o dos minutos entre cada mitad.
La forma tradicional del rugby, más larga, consta de dos mitades de 40 minutos cada una, con un tiempo de descanso de 10 a 15 minutos, según la competición.
"El rugby 7s es mucho más físico", indicó el jugador francés Pierre-Gilles Lakafia en declaraciones a France Télévisions.
"Jugar siete contra siete significa estar siempre en acción. Cada descanso puede implicar un potencial contraataque de 80 metros. Y, defensivamente, solo somos siete para cubrir todo el campo", agregó.
Por lo tanto, los jugadores de rugby 7s deben ser rápidos y reactivos.
Ofensivamente, cruzar todo el campo es algo común siempre que se dé la posibilidad. Defensivamente, también hay que tacklear jugador tras jugador siempre que se pueda.
En ambas fases del juego, el rugby 7s requiere una gran capacidad atlética y deja poco margen para errores defensivos.
"En general, ¡los jugadores que pasan del XV al sevens pierden peso!", bromeó Lakafia, que juega ambas modalidades.
Parte emblemática del deporte, la melé, también conocido por su término inglés (scrum) existe tanto en el rugby 15 como en el rugby 7s.
Pero se forma de manera diferente.
En el rugby XV, ocho jugadores de cada lado se empujan entre sí para hacerse con el balón. En el rugby 7s, los tres delanteros de cada equipo se enfrentan entre sí, también alineados frente a frente. El medio scrum siempre introduce el balón en el centro de la melé y éste puede ser disputado por ambos equipos, que intentan utilizar sus pies para llevar el balón a su lado.
Kayla Moleschi, de Canadá, pone el balón en una melé contra Inglaterra en un partido de la Serie Mundial 2018.
En el rugby 7s, los penales y conversiones no se patean desde el suelo usando un tee, sino con un kick de drop (dejando caer el balón de la mano y pateándolo una fracción de segundo después de que el balón haya rebotado en el suelo). Aquí, nuevamente, la velocidad es esencial.
En el resto del juego del sevens, rara vez se patea el balón.
A diferencia de lo que sucede en el formato más largo del rugby, que, a menudo, requiere una estrategia a la hora de patear, la prioridad en el rugby 7 suele ser mantener el balón.
Un ejemplo de un pateo del balón desde el tee en rugby XVs.
Una defensa de rugby 7s puede formarse como 5-2, 6-1 o 7-0 (similar al balonmano), siendo el número más alto el número de jugadores defensivos en una línea.
Jérôme Daret, entrenador del equipo francés de rugby 7s, aún no ha decidido dónde jugará Dupont.
"Nos aseguraremos de que pueda explorar su versatilidad porque en el sevens te puedes encontrar con sólo ocho jugadores disponibles para terminar un torneo y, si no has trabajado la versatilidad de antemano, resulta bastante complicado", apunta Daret.
"Considero que Antoine Dupont es capaz de jugar desde el número 1 hasta el número 7; después, ya veremos en qué posición lo colocamos para que pueda ser lo más útil posible para el equipo", añade.
Como excapitanes de sus equipos nacionales de rugby XV, Dupont y Hooper tienen todas las cualidades necesarias para destacar en cualquiera de las dos disciplinas.
En cuanto a Dupont, Daret no duda de su capacidad para adaptarse: "Cuando ves las estadísticas de la última Copa del Mundo [de 15 jugadores] de Antoine Dupont, es el jugador que hizo más offloads (el pase después de ser tackleado), con un total de 10".
"También tiene la capacidad de cambiar de ritmo y romper, que es lo que estamos buscando. Tiene una gran defensa y puede atrapar a jugadores a 50 centímetros de la línea, algo que buscamos mucho en el rugby 7".
Tampoco hay duda de que Hoops (Hooper), uno de los jugadores australianos con más internacionalidades de todos los tiempos, utilizará sus grandes habilidades y su experiencia para ayudar a sus nuevos compañeros de equipo.
Así que, con Australia y Francia ya con cuota para los próximos Juegos, el capitán que se adapte más rápido al rugby 7s tendrá un mayor impacto sobre su equipo y, por lo tanto, más probabilidades de alcanzar la gloria que ambos buscan en París 2024.
¡Que empiece el juego!