Juegos Olímpicos de París 2024

Nikoloz Sherazadishvili se inspira en su difunto padre para conseguir un oro olímpico

Por Courtney Hill
4 min|
 Nikoloz Sherazadishvili 

Foto por 2019 Getty Images

Nikoloz Sherazadishvili nació para ser judoca.

Este deporte ha formado parte de su vida desde que su padre, Zakaria, se proclamó campeón de Georgia a los 18 años.

Pero todo cambió cuando la familia se vio obligada a huir de la guerra, truncando los sueños como judoca de Sherazadishvili padre.

Nikoloz empezó a practicar este deporte a los 10 años y, cuando su familia se trasladó a España, tuvo la oportunidad de seguir los pasos de su padre.

"Era como un sueño que él no pudo cumplir y quise reflejarlo en mí", declaró a Olympics.com**.**

El judo se ha vuelto aún más especial para el joven de ahora 28 años, ya que no solo le sirve como pasión, sino también como una forma de mantenerse conectado con su difunto padre.

Un año después de su fallecimiento, Nikoloz se convertiría en campeón del mundo por primera vez, con un triunfo en Bakú en 2018.

"Este [el título de Bakú] ha sido el más emotivo para mí, ya que fue un año después de la muerte de mi padre", dijo durante un episodio de la serie original del Canal Olímpico The Starting Line.

"Le dio un significado más importante que sólo [desde una perspectiva deportiva]".

Pero sus ambiciones no acaban con un doble título mundial: el competidor de 100 kg quiere traerse a casa el oro olímpico.

Nikoloz Sherazadishvili y el proverbio del judo

Hay un proverbio de judo muy conocido según el cual vive Nikoloz.

Si te caes siete veces, levántate ocho.

Es un mantra que le suena mucho al judoca hispanogeorgiano, que cree que es una muestra de las lecciones que se aprenden compitiendo.

"Por muy bueno que seas, por muy [fuerte] que seas, está [el deporte] para darte lecciones y también te transmite valores para tu vida", nos explica.

El año pasado, es probable que se repitiera a sí mismo esta frase una y otra vez.

Nikoloz no pudo competir durante unos ocho meses por una rotura del ligamento cruzado anterior.

Se trata de una de las lesiones más graves que puede sufrir un deportista, y el judoca ha revelado que aún no está al 100% desde su regreso a la competición.

Pero está decidido a triunfar en París, con la mirada puesta en la redención.

En los Juegos de Tokio, celebrados hace tres años, Sherazadishvili era el favorito indiscutible, dados sus triunfos en la fase previa, por lo que los espectadores se sorprendieron al verlo terminar séptimo.

Estaba muy lejos de la forma que había mostrado en los años anteriores, y eso le pasó factura.

"Diría que mi punto más bajo fueron los Juegos Olímpicos de Tokio, porque llegábamos como número uno del mundo", declaró.

"Tuve ganas de abandonar el judo, pero de los errores se aprende. Estoy mucho más maduro y preparado para los Juegos de París".

Nikoloz perseveró, y ahora aspira a lo más alto del podio.

Niko Shera, durante la repesa de jugo en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020

Foto por 2021 Getty Images

Nikoloz Sherazadishvili: Mi familia y mis amigos me hacen disfrutar

El judo lo es todo para Sherazadishvili.

Para él, hay pocos deportes más completos en el mundo que el suyo.

"El judo es elegante", afirma. "En mi opinión, [es] uno de los deportes más completos".

"Tienes que tener capacidades físicas, mentales y técnicas".

Y, como cualquier disciplina, requiere un compromiso y una dedicación totales por parte de los atletas.

Pero incluso para Nikoloz, que vive y respira judo, tomarse tiempo para desconectar es tan importante como darlo todo por la causa.

"En realidad, entrenamos mucho, es nuestra pasión", empieza diciendo.

"Y si no tienes ese ratito para disfrutar con tu gente, con tu familia, para desconectar del deporte, es muy difícil continuar [y] durar tantos años".

"Mi familia y mis amigos... [ellos] son los que me hacen disfrutar de esto".

Puedes ver la entrevista completa de Nikoloz Sherazadishvili aquí, como parte de nuestra serie original 'The Starting Line'.

Related content