Mirada al pasado: Klaus Jungbluth, el hombre que llevó a Ecuador a los Juegos Olímpicos de Invierno

Ecuador no tenía Federación de Deportes de Invierno. Ni siquiera nieve. Entrenando en carreteras y avenidas, el esquiador de fondo Klaus Jungbluth logró en PyeongChang 2018 ser el primer deportista ecuatoriano en disputar unos Juegos Olímpicos de Invierno.

Foto por 2018 Getty Images

Klaus Jungbluth había soñado alguna vez con representar a Ecuador en una competición internacional. Solo que no en unos Juegos Olímpicos de Invierno. No era solo que ningún deportista de su país lo hubiera conseguido, es que no había Federación ni tan siquiera nieve.

Hace falta una determinación especial para superar todos esos obstáculos. Del tipo que te lleva a levantarte a las cuatro de la mañana para entrenar con esquís de ruedas por la carretera de Guayaquil cuando no hay tráfico. A veces, con tu mujer acompañándote en coche para hacer saber a los otros conductores que estás ahí.

El tipo de determinación que convierte el infortunio en una nueva oportunidad. Porque Jungbluth practicó halterofilia durante una década, hasta que una grave lesión de rodilla le obligó a dejarlo. Y fue buscando una alternativa hasta que llegó al esquí.

Esquiando por la carretera

Klaus Jungbluth vivió durante cinco años en Europa. Estudió Fisioterapia en la República Checa, y después cursó un máster en Fisiología y Ciencia del Deporte en Noruega. Allí le diagnosticaron la lesión de rodilla y encontró la solución para poder seguir entrenando.

“Viví en Europa cuando estaba estudiando y allí conocí el deporte, pero no lo practiqué”, explicó a Olympics.com. “Cuando regresé a Ecuador me gustó la idea de practicarlo y traje conmigo unos esquís de asfalto. Y fue con ese equipo como empecé a practicar ese deporte”.

El esquí le permitía entrenar sin castigar las articulaciones, aunque las condiciones eran precarias. En Ecuador solo hay nieve por encima de los 4.500 metros de altitud, así que sus únicas opciones eran la carretera o las avenidas más amplias de Guayaquil. Muchos esquiadores usan este método en verano, pero en su caso no había otra alternativa.

¿Alguna vez escuchaste a un esquiador al que le costó adaptarse a la nieve?

“La primera vez que esquié sobre nieve fue un cambio un poco drástico porque yo había practicado sobre ruedas. Y hay muchas cosas que se deben saber para andar sobre nieve que no se pueden practicar sobre ruedas”, confesó a Olympics. “Me tomó dos años hasta que me sentí algo cómodo y pude pensar en inscribirme en una carrera”, dijo en palabras recogidas por El Universo.

Para entrenar sobre nieve, Klaus viajaba al menos una vez al año a Italia, el país de su esposa, donde además entró en contacto con la exesquiadora olímpica Laura Bettega.

Abriendo camino para el deporte de invierno en Ecuador

Klaus Jungbluth vivió su primera experiencia olímpica en Río 2016, pero desde un ángulo inusual: por entonces trabajaba como fisioterapeuta en el Comité Olímpico Ecuatoriano (COE) y como tal fue parte de la delegación de su país en Brasil.

Fue un verano clave en su camino olímpico. Durante sus primeros años, Jungbluth no había podido competir representando a Ecuador porque el país no tenía una federación de esquí o deportes de invierno. Aquel 2016, junto al también esquiador de fondo José Gabriel Chang, logró que el COE cumpliera ese papel ante la Federación Internacional.

Su primera competición oficial como deportista de Ecuador fue en octubre de 2016, y en febrero de 2017, apenas un año antes de los Juegos de PyeongChang 2018, debutó en el Mundial. Por delante, un reto inmenso: lograr los puntos suficientes para lograr un billete olímpico, en un deporte que aún estaba ‘aprendiendo’, cambiando de país con su familia.

Desde el verano de 2017 Jungbluth vive en Australia, donde trabaja en un doctorado en Fisiología del ejercicio por la Universidad de Sunshine Coast. Por lo que respecta a la nieve, las condiciones son muy parecidas a las de Ecuador, así que su rutina siguió ligada a los esquís de ruedas. De hecho, con ellos selló su pasaporte olímpico.

Después de unos buenos resultados en Australia, Chile y Argentina, en octubre de 2017 logró los puntos que le faltaban en dos competiciones de esquí sobre ruedas disputadas en Sao Carlos.

Klaus Jungbluth, en la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno PyeongChang
Foto por 2018 Getty Images

Otro tipo de éxito

Para las competiciones más importantes, Klaus Jungbluth intenta viajar con antelación para adaptarse a la nieve. Así hizo de cara a PyeongChang 2018: viajó a Italia, donde se reunió con su entrenadora, Laura Bettega, y pasó unas semanas entrenando allí antes de viajar a la República de Corea para hacer historia.

En el Estadio Olímpico de PyeongChang, Klaus Jungbluth se convirtió en el primer atleta en ondear la bandera de Ecuador en la Ceremonia de Apertura de unos Juegos Olímpicos de Invierno. “Fue algo muy difícil de describir. Un orgullo muy grande para mí y para todos los ecuatorianos”, dijo a Olympics.com.

Klaus Jungbluth fue 108º en la prueba de 15 km estilo libre, a 20 minutos del ganador, el suizo Dario Cologna, pero lo suyo también era un triunfo. "El sacrificio, la determinación y la perseverancia llevan al éxito".

Un ejemplo que aún sigue vivo pues, a pesar de no haber conseguido la cuota en el pasado Mundial, Klaus Jungbluth peleará por competir de nuevo en los Juegos Olímpicos de Invierno. Tras sumar buenos resultados en Líbano y Australia, buscará en los próximos meses el último impulso hacia Beijing 2022.

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