María Vicente: del debut de Tokio 2020 a la esperanza de París 2024

María Vicente empezó en el atletismo por un 'engaño' y en seis años ya era campeona del mundo sub 18 en heptatlón. Tras sus primeros Juegos Olímpicos en Tokio 2020, será una de las grandes esperanzas del atletismo español en París 2024

Foto por 2021 Getty Images

María Vicente empezó en el atletismo con una excursión en familia al cine. O eso creía.

“Me engañaron. Se suponía que íbamos al cine con mi madre, mi tía y mi primo. El caso es que aparecimos en las pistas de atletismo de l’Hospitalet. Y yo, enfurruñada, me senté en la grada y me puse a mirar lo que hacían allí abajo”, relató en una entrevista en La Vanguardia

Su madre, juez de atletismo y entrenadora, llevaba mucho tiempo insistiendo para que probara, pero Vicente no quería porque “pensaba que el atletismo era sólo correr”. Hasta que ese día...

"Vi que había un montón de cosas diferentes que hacer, me puse con ello y me encantó. Me encantó todo cuando llegué a la pista, no sabía qué hacer. Al principio haces un poco de todo hasta que encuentras tu sitio. Llegó un momento en que nos hacían elegir y yo no quería elegir, quería hacerlas todas”, explicó en una conversación con Juan Carlos Higuero, atleta Olímpico español.

Y así nació una gran atleta de pruebas combinadas.

Un oro mundial "completamente inesperado"

María Vicente nació en L’Hospitalet de Llobregat, una ciudad muy cercana a Barcelona, el 28 de marzo de 2001. Es hija de madre española y padre cubano, aunque fue su madre, María José, quien se encargó de criarla a ella y a su hermana. Entre los tres y los once años practicó ballet, hasta que aquel día fue “al cine”.

Y no solo descubrió su pasión por el atletismo, sino que podía tener un futuro, aunque tardó en verlo claro. A pesar de sus buenos resultados en categorías inferiores, Vicente tardó en decidir que quería ser atleta profesional. La señal definitiva fue el Campeonato del Mundo sub 18 de Nairobi 2017.

“Para mí fue completamente inesperado. Iba a por un buen puesto de finalista, entre las ocho primeras, y estaba luchando por una medalla de oro o de plata. Salí a jugármela”, recordó en el programa Historias con alma

Y salió bien. Con 16 años, María Vicente se proclamó campeona del mundo de heptatlón sub 18. “Fue un punto de inflexión en mi vida. Sin prepararme, ir a un Campeonato del Mundo para ganar... Fue como decir, 'ostras, pues si de verdad quiero esto y entreno para ello, a lo mejor puedo conseguirlo'”, añadió.

Al año siguiente, en el Europeo sub 18 de 2018, María Vicente ganó las medallas de oro en heptatlón y triple salto, su otra especialidad. De hecho, en los Juegos Olímpicos de la Juventud que se celebraron unos meses más tarde, ganó también una plata en esta disciplina.

Y desde entonces no ha dejado de crecer. En 2019, unas semanas antes de cumplir los 18 años, se proclamó campeona de España de pentatlón batiendo el récord nacional. Y en verano ganó el Campeonato de Europa de heptatlón en categoría sub 20 batiendo también el récord absoluto de su país.

Dos registros que ella misma volvió a superar en este 2021. Dos récords más a una larga lista, pues a lo largo de su carrera María Vicente ha batido más de medio centenar de plusmarcas nacionales en todas las categorías, de las que más de una veintena aún se mantienen vigentes.

Y el de heptatlón además le abrió las puertas para su debut Olímpico en Tokio 2020 con tan solo 20 años.

Tengo muchísimo dentro por lo que trabajar y luchar.

En los próximos Juegos Olímpicos daré mucha guerra

Tokio 2020, un aprendizaje para París 2024

María Vicente era dos años más joven que cualquiera de sus rivales y tenía claro que estos primeros Juegos debían servir como una toma de contacto. 

"Los que espero que sean mis Juegos serán los de París 2024. Este año me toca más ir a ver lo que es, a disfrutar y a coger muchísima experiencia", confesaba en una entrevista con El País días antes de su debut en la capital nipona. Y así fue.

En las siete pruebas del heptatlón tuvo tiempo para todo. Para el éxito, con su victoria en los 200 m metros (es la vigente campeona de España de esta especialidad), o para la frustración, como en el lanzamiento de jabalina. Aunque terminó 12ª la primera jornada, y llegó a ser décima después del salto de longitud, la jabalina y los 800 m le hicieron hasta el 18º puesto (6117 puntos) con el que cerró su participación en Tokio 2020.

Pese a todo, al despedirse reiteró en declaraciones recogidas por Efe su convicción de que su momento llegará en París 2024. “Tengo muchísimo dentro por lo que trabajar y luchar. Os aseguro que en los próximos Juegos Olímpicos estaré dando mucha guerra”.