La otra vida del esquiador alpino argentino Tiziano Gravier

Los olímpicos son algo más que deportistas. Más allá de clasificar a los Juegos Olímpicos de Invierno, de subir a lo más alto o de aprender nuevos trucos, muchos atletas hispanohablantes compaginan el deporte con otras realidades igual de inspiradoras. Conoce en esta entrega la otra vida de Tiziano Gravier, de Argentina.

Por Andrés Aragón
Foto por 2020 Getty Images

Su vida deportiva

Tiziano Gravier es una de las grandes esperanzas del esquí alpino en Argentina. En los Juegos Olímpicos de la Juventud Lausana 2020 fue séptimo en el supergigante, el mejor resultado para un deportista de su país en esta cita. Y en el Mundial absoluto de 2021, semanas antes de cumplir los 20 años, logró meterse entre los 25 primeros en el eslalon gigante.

Gravier (12 de marzo de 2002, Buenos Aires) aprendió a esquiar con tres años y compite internacionalmente desde los 12. Siempre compaginándolo con otros deportes hasta que a los 17 decidió centrarse en el esquí alpino, una de las pasiones de la familia.

De hecho su hermano Balthazar llegó a estar clasificado para Lillehammer 2016, pero un accidente le impidió competir.

"Mi hermano estaba preclasificado para los Juegos, pero cuando faltaba un mes, se llevó un golpe en la cabeza y estuvo dos meses parado. Se quedó fuera de los Juegos y eso fue una motivación enorme para mí, me empujó más a hacerlo", contó para Olympics.com.

Cuatro años más tarde, en Lausana 2020, Tiziano cerró la brecha.

El joven argentino participó en cinco pruebas y en cuatro de ellas quedó entre los 20 primeros. Fue 7º en el supergigante, 15º en el eslalon, 19º en el eslalon gigante y 11º en la prueba mixta junto a Sofía Saint Antonin.

Además, el diploma olímpico en eslalon igualaba el mejor resultado de un deportista de invierno argentino en una prueba individual (Manuela Roncallo y Esmeralda Villalonga en esquí acrobático, y Verónica Ravenna en luge, lo habían logrado antes, también en los Juegos de la Juventud).

En categorías juveniles ha ido sumando victorias importantes a nivel internacional en la Copa Whistler, en Canadá; (2016), el Torneo Internacional Borrufa, en Andorra (2018); o el Trofeo Topolino, en Italia (2018). Este último fue el año que dejó el rugby, deporte que también practicó su padre, para iniciar su carrera profesional en la nieve.

Su vida personal

Tiziano Gravier es hijo de Valeria Mazza, una supermodelo argentina muy conocida en los años noventa y principios de los 2000. En varias ocasiones ha admitido que, siendo niño, le costaba entender por qué su madre acaparaba tanta atención. Ahora incluso no descarta dedicarse en un futuro a la pasarela, aunque siempre en un plano secundario respecto a su carrera deportiva.

“No me gustaría dedicarme al modelaje al nivel de mamá. Sí me divertiría hacer algún trabajo de modelo y tal vez incursionar en la actuación, ¿por qué no?”, declaró en una entrevista para La Nación.

Recientemente hizo su debut como modelo en la revista Vanity Teen, pero lo importante, reitera, son su carrera deportiva y sus estudios: además de ser una gran promesa del esquí argentino, Tiziano Gravier estudia a distancia la carrera de Negocios Digitales en la Universidad de San Andrés.

“La universidad tiene un programa especial para deportistas [de alto rendimiento] que me permite seguir con mi carrera [deportiva] y viajar cuando lo necesito. Las dos cosas son muy exigentes, pero me encantan, y doy el cien por cien en cada una de ellas”, explicó a la revista.

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