Julio César La Cruz, un hombre con una misión

Tras un oro Olímpico y cuatro títulos mundiales en la categoría de peso semipesado, el boxeador cubano cedió en el Mundial de 2019. Ahora apunta a una nueva corona Olímpica, ya que peleará por el oro el 6 de agosto... pero en peso pesado

Foto por 2019 Getty Images

En los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, en 2021, Julio César La Cruz buscará escribir un pedazo de historia en el boxeo o tomarse la revancha.

El atleta cubano, de 31 años, conocido como ‘La Sombra’, ganó el oro en semipesado en Río 2016 y dominó la categoría por años, logrando su cuarto título mundial en 2017. Dos años después, fue sorprendido por Bekzad Nurdauletov, de Kazajistán, en las semifinales y se tuvo que conformar con la medalla de bronce.

Desde entonces, La Cruz ha ascendido a la categoría peso pesado. Y no le ha ido mal. Compite por el oro en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Si La Cruz consigue el oro el 6 de agosto ante Muslim Gadzhimagomedov (ROC), podría unirse a un selecto grupo de seis boxeadores que han ganado el oro Olímpico en dos diferentes categorías de peso.

Su antiguo compañero de equipo Robeisy Ramírez fue el último en lograr esta hazaña, al ganar el oro en Río 2016 en 56 kg, tras haberse hecho con el título en 52 kg en Londres 2012.

De conseguirlo, La Cruz se convertiría en el boxeador de mayor peso en lograrlo, tras el tres veces campeón Olímpico Laszlo Papp, de Hungría, quien ganó dos títulos en peso mediano ligero después de haber conquistado la categoría peso medio en Londres 1948.

El quid de la victoria está en la mentalidad, la técnica y la táctica que empleemos.

A Tokio iré con todo

Un extraño revés

La postura es lo único ortodoxo en el estilo de boxeo de La Cruz.

Con sus manos abajo y su barbilla peligrosamente desprotegida, el oriundo de Camagüey a menudo desarbola a sus rivales esquivando golpes y dando buen uso de su impresionante velocidad de manos.

En 2011 ganó su primer oro en los Juegos Panamericanos, pero su rival en la final, Yamaguchi Falcao, de Brasil, exigió la revancha en los cuartos de final de Londres 2012.

Tras eso, ejerció un periodo de dominio puro. La Cruz logró dos veces la defensa de su título mundial, antes de vencer a Adilbek Niyazymbetov, de Kazajistán, para ganar el primer oro Olímpico en semipesado de Cuba en Río 2016.

En 2017 conquistó otra corona mundial, y pocos habrían apostado que no obtendría un quinto cetro en Ekaterimburgo.

Avanzó sin problemas a las semifinales, donde se cruzó con otro boxeador de Kazajistán, el sólido zurdo Bekzad Nurdauletov.

La reputación de La Cruz no perturbó ni un poco a su oponente y, tras unos primeros tres minutos ajustados, Nurdauletov –ganador del Preolímpico de Asia el año pasado- lo sacudió con un golpe de izquierda al comienzo del segundo asalto y continuó con otros dos golpes para sumar ocho puntos.

Así, el asalto fue de 10-8 para el no favorito, mientras La Cruz luchó en el asalto final, pero perdió por una estrecha decisión con cuatro jueces puntuando 28-28 y uno dando la victoria a Nurdauletov 29-27.

La Cruz quedó insatisfecho con la decisión: “Los recuerdos no son gratos, pues fue una pelea en la que no me vi perder, y tampoco mis entrenadores. Me recuperé y terminé mucho mejor que mi oponente”.

Julio César la Cruz combate por el oro rio
Foto por 2016 Getty Images

El cambio de categoría

Esa derrota y los constantes esfuerzos para llegar al peso impulsaron a La Cruz, capitán del equipo de boxeo de Cuba, a cambiarse de la categoría 81 kg a 91 kg.

“Me favorece más, pues he desarrollado otros elementos que antes no podía, porque tenía que bajar 13 o 12 kg para llegar a 81 kg. He incorporado la fuerza y otros ejercicios. Además, sigo con la misma rapidez y explosividad”, dijo a Cuba Debate.

El aplazamiento de los Juegos Olímpicos favoreció a La Cruz, quien sufrió varicela antes del Preolímpico, que originalmente debía disputarse en marzo del año pasado en Buenos Aires.

“Al último entrenamiento fui con el cuerpo casi cubierto por la varicela. Haría el viaje a riesgo de que los médicos de la competencia no me dejaran participar”, contó el año pasado a Adelante.

Y ha tenido más tiempo para adaptarse a su nueva categoría, y de hecho una victoria sobre Vasilly Levit, medallista de plata en Río 2016 en 91 kg, demuestra que va por el buen camino.

Cuando la leyenda de la lucha grecorromana Mijaín López se retire después de Tokio, La Cruz se ve sucediéndolo como abanderado del deporte cubano y tiene la intención de continuar hasta París 2024.

Por ahora, se concentra en los Juegos de este año y en ganar su segundo oro Olímpico.

“Siempre entreno para el oro. Ese es mi objetivo, el espíritu que nos inculcó nuestro maestro Alcides Sagarra”.

Como buen boxeador cubano, en mi mente no existe otra aspiración que no sea la de ser campeón.

Por eso, me preparo diariamente, porque me siento capaz de lograrlo