La sorpresa más especial para Alberto Ginés: una videollamada de su abuela para celebrar la cuota a París 2024

Olympic Qualifier Series

El campeón olímpico de escalada recibió una videollamada de su abuela para celebrar juntos su plaza para los Juegos Olímpicos de París 2024.

5 minPor Andrés Aragón y Julián Polo
Alberto Gines Escalada OQS Budapest 2024
(Handout image supplied by OIS/IOC. Olympic Information Services OIS.)

Alberto Ginés mira el móvil y en la pantalla aparece su abuela, en videollamada desde España.

El rostro le cambia. Es el mejor remedio para ‘curar’ un día frustrante en las Series de Clasificación Olímpica (OQS por sus siglas en inglés) de Budapest donde sí, ha asegurado una plaza para los Juegos Olímpicos de París 2024, pero no ha brillado como lo había hecho el resto del fin de semana.

Sin perder la sonrisa, Ginés reconoce que no ha escalado bien, que no le ha gustado como otros días, aunque la cuota olímpica es buen consuelo. Era el objetivo principal en esta competición. Del cabreo ya no se acuerda.

Ya no es el campeón olímpico de escalada deportiva sino un nieto hablando con una abuela orgullosa, que compra todos los periódicos en los que sale y que hace tres años se tatuó los aros olímpicos para presumir de él.

Cuando Alberto Ginés obtuvo una cuota para Tokio 2020, el escalador español decidió que se tatuaría los aros olímpicos. Su abuela, que entonces tenía 76 años, le aseguró que si ganaba una medalla ella también lo haría.

Ginés no lo tomó en serio, pero cuando volvió a España tras proclamarse campeón olímpico tenía un mensaje de ella: “Voy pidiendo hora para hacernos el tatuaje”. Desde entonces ambos comparten los aros olímpicos en el brazo derecho.

Ahora es él quien lanza el reto. “Bueno, ¿qué? ¿te vas a hacer otro tattoo o no?”, pregunta con esa complicidad que los une.

“¡Hombreee!”, responde ella, y enseguida saca a relucir el tatuaje, asegurándose de que la cámara lo enfoca bien. “Aquí debajo de Tokio me pondré París, porque si no va a ser mucho”, explica.

“Pues ve pidiendo cita”.

“¿Y tú qué te vas a hacer conmigo?”, pregunta ella.

Alberto Ginés aún no lo ha pensado, pero ya tiene motivo para compartir un nuevo tatuaje con su abuela. La mujer que colecciona sus periódicos, que lo ha estado viendo competir estos días a través de internet, que ha visto las fotos de todos los familiares y amigos que lo han acompañado en Budapest. Y que ahora no deja de mandarle besos y te quieros.

¿Y el enfado? "La verdad es que esto me ha alegrado la tarde, porque venía cabreado de la final".

Alberto Ginés en las OQS: un día frustrante con final feliz

Después de mucho pensarlo, de ver cómo podía colocar la pierna para atacar la parte alta del bloque, Alberto Ginés se bajó y marchó negando con la cabeza, dejando correr el minuto que aún tenía para seguir intentándolo.

En una mirada rápida hacia los suyos, el campeón olímpico de escalada deportiva apuntó al origen del problema, el pie izquierdo.

“Llevo casi cuatro meses lesionado del dedo gordo del pie izquierdo. He tenido que competir infiltrado, me pinchan anestesia para no sentirlo y como en las rondas de Bloque de la final son bastante largas, al final se me ha empezado a pasar el efecto de la anestesia y me ha empezado a doler”, confesaba a Olympics.com al término de las OQS de Budapest.

Un motivo más de frustración en una final muy dura, en la que nadie logró coronar los tres primeros bloques. En el caso de Ginés se añadía además ese problema con el que tendrá que “convivir hasta París”.

“Me sabe mal decirlo, pero no he sido capaz de disfrutarlo. La ronda de Bloque ha sido superdura, y luego en la cuerda ha sido un fallo mío”, repasó. “No he sido capaz de hacerlo todo lo bien que creo que podría haberlo hecho. Me deja un poco sabor agridulce”.

Ginés certificó en Budapest un objetivo que por momentos pareció complicado durante este ciclo olímpico, donde la fatiga mental y sobre todo los problemas físicos no siempre le dejaron rendir al nivel que le hizo campeón olímpico en Tokio 2020.

En la capital de Hungría el escalador ha brillado a su mejor nivel en mucho tiempo, pero esas molestias en el pie y el mal día impidieron que la alegría fuera completa.

Los Comités Olímpicos Nacionales (CON) tienen la autoridad exclusiva sobre la representación de sus respectivos países en los Juegos Olímpicos, por lo que la participación de cada atleta en los Juegos de París dependerá de la selección de su CON para representar a su delegación en París 2024.

El calendario de Alberto Ginés hasta París 2024

Desde la primera parada de las OQS en Shanghái, donde dejó bien encarrilada la plaza olímpica con un segundo puesto en la general, Alberto Ginés y su entrenador, David Macià, hicieron todo lo posible por no pensar en París 2024.

“Desde ayer me noto un poco como vacío. Sobre todo este último mes después de Shanghái, que ya sabía que lo tenía muy cerca. Todo el rato intentaba no pensar en París, recordarnos que todavía no estaba hecho y meter la cabeza en Budapest para hacerlo bien aquí”, explica a Olympics.com.

“Y creo que lo hemos conseguido. Quitando la final, he competido bastante bien todo el fin de semana”, añade. No en vano, tanto en la ronda clasificatoria como en las semifinales pasó como líder.

¿Y qué le espera al campeón olímpico de escalada ahora que sí, puede pensar en París 2024?

“Creo que haremos igual que durante la clasificación, ir paso a paso. Todavía quedan un par de competiciones que usaremos como entrenamiento”, explica.

En concreto, dos paradas de la Copa del Mundo. Del 26 al 30 de junio en Innsbruck, Austria (Bloque y Dificultad), y del 12 al 14 de julio en Chamonix, Francia (Dificultad). Y de allí a París, donde también seguirá la misma filosofía:

“Primero intentar pasar a la final y, si conseguimos hacerlo, ya pensaremos en una medalla”, dice.

Una nueva medalla y un tatuaje más que compartir con su abuela.

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