La atleta jamaicana ha causado un impacto inolvidable en la escena olímpica. Su increíble trayectoria comenzó en Beijing 2008, donde hizo historia al convertirse en la primera mujer caribeña en ganar la medalla de oro en los 100 metros.
Fraser-Pryce ha cosechado aún más éxitos en los Campeonatos de World Athletics, con un total de 10 medallas de oro y cinco de plata en diversas pruebas. Tiene un palmarés sin precedentes de cinco títulos de 100 metros -2009, 2013, 2015, 2019 y 2022- y fue la primera mujer en completar el doblete individual de 100 y 200 metros esprint y en ganar el relevo 4x100 metros en la edición de Moscú 2013.
Hizo aún más historia en el Campeonato Mundial de Eugene 2022 cuando, a sus 35 años, se convirtió en la velocista de más edad en ganar un título mundial.
La suspensión de Shelly-Ann Fraser-Pryce por consumo de drogas, y la maternidad
En 2010, Fraser-Pryce fue suspendida por seis meses de atletismo tras dar positivo por la sustancia prohibida oxicodona, un analgésico que le dio su entrenador para tratar el dolor de muelas. Ella aceptó su responsabilidad por el descuido.
Tras casarse con Jason Pryce y cambiar de nombre, la Pocket Rocket se convirtió en la 'Mami Rocket' cuando se perdió el Campeonato Mundial de 2017 para dar a luz a su hijo Zyon. Regresó a los entrenamientos apenas 10 semanas después y volvió a competir en mayo de 2018. Se tomó su tiempo para volver a su mejor forma, rompiendo los 11 segundos en los 100 metros solo una vez en esa campaña. Pero luego, en 2019, ganó el título mundial de 100 metros por quinta vez.
Reflexionando sobre su viaje, Fraser-Pryce compartió abiertamente sus dudas y los desafíos mentales a los que se enfrentó durante su regreso.
"Mentalmente fue aún más duro porque tienes 30 años; te preocupa volver y no estar realmente al mismo nivel", dijo tras su triunfo en 2019. "Para el atletismo y las mujeres es difícil volver al esprint. Recuerdo que en 2018, cuando estaba volviendo, no tenía suficiente potencia al salir de los bloques y en los primeros 30 metros".
Compromiso social de Shelly-Ann Fraser-Pryce
Fraser-Pryce creció en Waterhouse, una zona desfavorecida de Kingston, Jamaica, marcada por la violencia de las bandas. Se ha dedicado a retribuir a su comunidad creando la Fundación Pocket Rocket para ayudar a los niños desfavorecidos.
Durante la pandemia de COVID-19, su fundación proporcionó ordenadores y tabletas para ayudar a los niños a acceder a clases en línea. UNICEF Jamaica la nombró Embajadora Nacional de Buena Voluntad, reconociéndola como una deportista consumada y una apasionada defensora de los derechos de la infancia.
Tras haber coqueteado varias veces con la retirada en los últimos años, declaró a Olympics.com que París 2024 serán sus "quintos y últimos (Juegos Olímpicos) para siempre".