Novak Djokovic es un tenista serbio considerado como uno de los mejores de la historia. Con 17 títulos de Grand Slam y una medalla de bronce en Pekín 2008, es el tercer hombre en la historia del tenis con más títulos, superado únicamente por Federer y Nadal. Y aunque la carrera del serbio es impecable, aún tiene entre ceja y ceja conseguir el Career Slam, es decir, el oro olímpico, Tokio 2020 será el escenario perfecto para intentarlo.
Djokovic nació el 22 de mayo de 1987 en Belgrado, Serbia. Sus padres eran dueños de la empresa Family Sports, que tenía tres restaurantes y una academia de tenis, y aunque su padre y sus tíos eran esquiadores profesionales, Djokovic se decantó por el tenis. A los 13 años, Djokovic persiguiendo su sueño de ser tenista profesional, se trasladó a la Academia Pilic en Munich, Alemania, para entrenar con jugadores más competitivos. En 2001, a los 14 años, comenzó su carrera internacional.
En el 2004, Novak ganó su primer torneo ATP Challenger en Budapest, torneo en el que partió desde la fase previa. Al año siguiente, se clasificó en Wimbledon y llegó a la tercera ronda, hazaña que le hizo ascender al Top 100 del ranking mundial.
El tenista serbio continuó entrenando y cosechando buenos resultados hasta que en la temporada 2007 se consagró como tenista de élite. Avanzó hasta las semifinales de los Grand Slam, Roland Garros y Wimbledon; ganó su segundo título de Masters en Montreal, superando a los 3 mejores jugadores: Roger Federer, Rafael Nadal y Andy Roddick, y alcanzó en el número 3 del mundo.
La primera aparición olímpica de Novak fue con 21 años, en los Juegos olímpicos de Beijing 2008. El tenista acababa de ganar su primer Grand Slam, el Abierto de Australia en enero, y en sus primeras olimpiadas terminó con una medalla de bronce. Noqueado en la semifinal por Nadal, campeón del torneo, Djokovic aseguró una victoria por 6-3, 7-6 en el partido por el tercer puesto contra el americano, James Blake, que había derrotado a Federer en los cuartos de final.
El 2010 también fue un gran año para el serbio al ganar la Copa Davis con su selección por primera vez en la historia. Con la energía de la juventud y la experiencia adquirida en las grandes competiciones, Djokovic desplegó un juego espectacular con el que arrasó en el circuito en el 2011 ganando 3 Grand Slams: Open de Australia, Wimbledon y US Open Para convertirse en el número 1 del mundo.
Tras la edición de Pekín, en las siguientes ediciones de los Juegos Olímpicos, el serbio se topó dos veces con su bestia negra de las Olimpiadas, el argentino Juan Martín Del Potro. En 2012, año en el que volvió a ganar el Abierto de Australia, Djokovic cayó ante Andy Murray en la semifinal de los Juegos de Londres, y fue derrotado en dos sets consecutivos por el argentino (7-5, 6-4) en el partido por la medalla de bronce.
En Río 2016, “Delpo”, regresando de una larga racha por lesión, eliminó al “Djoker” en la primera ronda, en un partido muy ajustado (7-6, 7-6). Djokovic, sin embargo, se tomó bien la derrota, y con la grandeza de los campeones, reconoció el trabajo del rival diciendo que estaba “triste por perder” pero “feliz por Del Potro”, que había luchado mucho para volver a la acción.
En los años siguientes, Nole, diminutivo para Novak en Serbia, continuó alimentando la épica rivalidad con Federer y Nadal dominando junto a sus eternos rivales por encima del resto y repartiéndose las finales de los Grandes. Wimbledon 2014 fue testigo de una final para el recuerdo entre Djokovic y un Federer que buscaba hacer historia ganando su octavo título. Sin embargo, la victoria fue para el serbio tras cinco disputados sets para sumar su séptimo título de Grand Slam.
En el 2015 Djokovic recuperó su corona en el Abierto de Australia y más tarde ese año, consiguió eliminar de Roland Garros al nueve veces campeón, Rafa Nadal, en cuartos, pero no pudo con Stan Wawrinka en la final. A quien si derrotó fue a Federer sobre la hierba de Wimbledon. Meses más tarde volvería a derrotar al suizo en la final del US Open para hacerse con su décimo Gran Slam.
Llegó al Abierto de Australia de 2016 como el No. 1 en el ranking mundial, e inauguró la temporada ganando su sexto título del Open australiano. Aquel año consiguió por primera vez ganar en Roland Garros, convirtiéndose en el octavo hombre en ganar los cuatro grandes.
Tras una mala racha que se alargó hasta mediados del 2017, Djokovic decidió contratar al legendario extenista Andre Agassi como su nuevo entrenador. Mejoró en sensaciones, pero unas molestias en su codo derecho le obligaron a pasar por quirófano y a despedirse de la temporada para recuperarse cuanto antes.
El tenista serbio volvió renovado en el verano de 2018, superando a Nadal en una semifinal de maratón de cinco sets en Wimbledon, antes de vencer a Kevin Anderson en la final para fijar su décimo tercer título de Grand Slam. Y para cerrar el año, se hizo con su grande número 14 al ganar el US Open derrotando al argentino Juan Martín del Potro en la final.
En enero de 2019, Djokovic derrotó a Nadal para convertirse en el único hombre con siete Abiertos de Australia. Además, salió vencedor del partido más emocionante del año en Wimbledon, donde derrotó a Federer en una final que se saldó en el tie break del quinto set.
Con Tokio 2020 en el horizonte, en octubre de 2019, Novak ganó un torneo celebrado en el Ariake Coliseum, la sede de tenis de los Juegos de 2020. "La superficie se adapta a mi juego y el lugar es increíble", dijo. “En primer lugar, estoy tratando de estar listo para los Juegos Olímpicos de Tokio en buena forma. La última vez me lesioné y no estaba en buenas condiciones. Me gustaría llegar a la final e ir más lejos que en Beijing. Lucharé por la medalla de oro. Los Juegos Olímpicos siempre están en mi corazón".
Aunque no será el único en ir a por todas, Si bien Nadal ya se aseguró un oro, Djokovic y Federer, aún tienen que lograr esta hazaña, y los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 podrían ser su última oportunidad para hacerlo. Será difícil encontrar un trío tan talentoso y longevo como este, por lo que serán una de las mayores atracciones en la siguiente cita olímpica.