Presido la Comisión de Atletas de la FISA desde 2012, y, durante ese tiempo, hemos logrado transformarnos en una comisión que realmente ofrece servicio a los atletas. Constantemente, pensamos en los problemas que nuestros atletas necesitan resolver. Les ayudamos con los problemas cotidianos.

Justo el año pasado, completamos un proyecto de divulgación con la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés) y nos hemos ido centrando cada vez más en las necesidades de nuestros atletas, siendo cada vez más proactivos, no solo en lo que respecta a proporcionar información a la FISA, sino también en cuanto a la búsqueda activa de la implicación de los atletas.

ESTOY MUY ORGULLOSA DE QUE HAYAMOS AUMENTADO NUESTRA VISIBILIDAD. CREO QUE ANTES LOS ATLETAS NO SABÍAN MUCHO DE LA COMISIÓN.

 

LENKA DIENSTBACH-WECH

Aumentar la visibilidad

Estoy muy orgullosa de que hayamos aumentado nuestra visibilidad. Creo que, antes, los atletas no sabían mucho de la Comisión. Sin embargo, durante mi época como presidenta, hemos logrado transmitir que la Comisión de Atletas existe y que, de hecho, hace muchas cosas.

Ahora, los atletas saben que hay una comisión que actúa en su nombre, así que no dudan en ponerse en contacto con nosotros. Estamos intentando guiarles a través de los canales que deben seguir. El sistema todavía no es perfecto, pero vamos por el buen camino.

Capacitación a través de la educación

Hemos remitido cuestionarios a los atletas para que nos contesten de forma directa y oportuna. También intentamos proporcionarles ayuda con el proceso de transición de su carrera profesional o su aprendizaje mediante programas como el Programa de desarrollo profesional para atletas del COI, así como poniéndoles en contacto con redes que intentan hacer que los programas sean más accesibles.

La educación es crucial, e implementaremos esa filosofía este año, en el Campeonato Mundial Junior de Remo. Creemos que la educación tiene que llegar a los atletas más jóvenes, porque, por lo general, esta suele ser su primera competición internacional. No son plenamente conscientes de lo que ocurre a su alrededor. Queremos que se sientan capacitados para decir «no» al dopaje, por ejemplo.

Seguro que muchas federaciones tienen programas similares, pero en la FISA, la diferencia reside en que el programa lo impulsan los atletas. Creo que es una de las mayores diferencias. Nuestra Comisión de Atletas, en estos momentos, se encuentra reflexionando lo que necesitan nuestros atletas y buscando soluciones. Estamos tratando de pensar en el futuro y de marcar la diferencia.

Planes para el futuro

Mi mandato finaliza en 2019, pero una de las cosas que me gustaría abordar son los aspectos relacionados con el bienestar: tanto el mental como el físico, un entorno deportivo seguro y la protección contra el acoso sexual o cualquier abuso en el deporte. En realidad, no disponemos de un sistema establecido que permita a los atletas recurrir a una persona en busca de ayuda.

Mi objetivo para los próximos dos años es tratar de establecerlo para que los atletas tengan a alguien a quien recurrir, alguien con quién se sientan cómodos y que pueda aconsejarles u orientarles hacia la dirección correcta.

Mi siguiente paso

Para ser una verdadera representante de atletas, hay que tener una conexión con ellos, por lo que la limitación de plazo en el desempeño de estas funciones es un aspecto muy sensato. Me gustaría que mi sucesor fuera alguien que todavía esté en activo o recién retirado, para que tenga una mayor conexión con los que todavía compiten.

Desearía seguir trabajando en la FISA o en alguna organización deportiva que trabaje en beneficio de los atletas. Al proceder del entorno deportivo y llevar tanto tiempo trabajando en la representación de los atletas, lo lógico es desear continuar haciéndolo y utilizar lo aprendido.