«Olimpismo y coronavirus» II

Desde el primer comunicado «Olimpismo y coronavirus» de abril, nuestro mensaje sobre los efectos positivos del deporte en la salud, la sociedad y la economía en general ha cobrado un impulso considerable. Lo que vemos ahora es que el deporte goza de un amplio reconocimiento como factor esencial en la lucha contra la pandemia, que aún persiste en muchos países. El deporte también se acepta como parte fundamental de la solución para la recuperación de la crisis, que está en marcha en algunos países.

Afortunadamente, también estamos viendo que vuelven a celebrarse eventos deportivos en directo. La muy positiva acogida de estos eventos demuestra claramente que no solo los atletas y las organizaciones deportivas, sino también el público en general, han anhelado el regreso del deporte como parte integral de nuestras vidas. También vemos que el deporte puede organizarse de forma segura, incluso bajo las restricciones actuales. Esto debería darnos confianza a todos en nuestros preparativos para futuros eventos, incluidos los Juegos Olímpicos Tokyo 2020. Deseo dar las gracias a todas las personas que nos han permitido llegar hasta aquí trabajando incansablemente para mantener nuestras sociedades en funcionamiento, y a todos los miembros de la comunidad deportiva que trabajan con gran responsabilidad y creatividad en la organización de eventos deportivos, salvaguardando la salud de todas las personas implicadas.

Tras este éxito inicial, confiamos en que se puedan suavizar las numerosas restricciones, que ahora son imprescindibles. Pero debemos seguir actuando con responsabilidad a la hora de planificar y programar nuestros eventos deportivos. Aún no hemos derrotado al virus. Debemos seguir contribuyendo a su contención y ser parte de la solución para recuperarnos de la crisis.

En nuestra planificación y programación, todos tenemos una gran responsabilidad, no solo con nuestras respectivas partes interesadas, sino con toda la comunidad deportiva. Sabemos por experiencia que cada percance que afecta a uno de nosotros nos afecta a todos y puede echar por tierra los grandes avances que hemos logrado juntos en los últimos meses.

Hay noticias muy esperanzadoras de la comunidad científica y médica sobre la disponibilidad de vacunas aprobadas en los próximos meses, tal vez incluso antes de finales de este año.

En este contexto, estamos estudiando el potencial de los nuevos métodos de detección para organizar eventos de forma segura. Además de las pruebas de detección existentes, hay varias de las denominadas pruebas rápidas ya disponibles en el mercado o en fase de desarrollo. Estas pruebas rápidas, utilizadas junto con otras medidas de lucha contra el virus, ofrecen una importante herramienta adicional para garantizar un entorno seguro para todas las personas implicadas.

Además de estas buenas noticias relativas a las pruebas, hay señales muy alentadoras de la comunidad científica y médica sobre la disponibilidad de vacunas aprobadas en los próximos meses, tal vez incluso antes de finales de este año.

En conjunto, los avances en pruebas de detección y vacunas facilitarán en gran medida la organización segura de eventos deportivos. Todos debemos tener en cuenta las fechas en que estarán disponibles estas nuevas herramientas a la hora de programar nuestros eventos. Por lo tanto, a los muchos y diversos escenarios posibles que ha previsto el COI, hemos añadido uno para aprovechar al máximo el potencial de las pruebas de detección y las vacunas.

Por un lado, estas últimas semanas han demostrado que podemos organizar grandes eventos deportivos de forma segura incluso sin una vacuna. Por otro lado, debemos ser conscientes de que las pruebas de detección y las vacunas tampoco son la «varita mágica» que resolverá todos nuestros problemas. Simplemente, aún no conocemos todas las repercusiones de cualquier posible vacuna. Sin embargo, en conjunto, hay motivos para ser prudentemente optimistas.

El COI seguirá de cerca la evolución de estos avances. También estamos evaluando las consecuencias que tendrían para la organización de eventos deportivos, desde la necesidad de cambiar ciertas normas de nuestras respectivas organizaciones hasta aspectos médicos, económicos, sociales y logísticos. Con este fin, seguimos cooperando estrechamente con la Organización Mundial de la Salud, las autoridades públicas, los expertos médicos y científicos, así como con las empresas farmacéuticas. También nos basamos en la experiencia de las entidades deportivas que han organizado eventos con éxito recientemente. Por supuesto, compartiremos cualquier información con todos los implicados para que todos los miembros del Movimiento Olímpico podamos hacer uso de ella.

En los últimos meses hemos demostrado que, de hecho, somos #StrongerTogether (juntos somos más fuertes). Con este espíritu de solidaridad, debemos seguir contribuyendo a la contención del virus y a la recuperación de la crisis. Quiero agradecerles de antemano su constante cooperación en nuestro empeño común de dar esperanza y confianza al mundo a través del deporte.