Tras aprobarse en la Sesión del COI en nombre del Movimiento Olímpico en octubre de 2018, la Declaración de Derechos y Responsabilidades de los Atletas (la “Declaración de los Atletas“) establece una serie de derechos y responsabilidades que los atletas tienen en común y a los que aspiran dentro del Movimiento Olímpico. La Declaración de los Atletas es un documento que cambia constantemente para adaptarse al mundo del deporte, siempre en evolución, y garantizar así que siga siendo relevante y esté actualizado. La Declaración de los Atletas se ha pensado para complementar los amparos jurídicos ya existentes de los atletas según la legislación aplicable o los acuerdos negociados vigentes.

Se anima a las partes interesadas del Movimiento Olímpico a que promuevan el respeto por la Declaración de los Atletas y a que desarrollen mecanismos que permitan obtener soluciones efectivas en relación con los derechos y responsabilidades que se recogen. Puedes encontrar más información al respecto aquí.

El COI, junto con la comisión de Atletas del COI, apoyó recientemente la creación del Comité Directivo de la Declaración de los Atletas (el “Comité Directivo“), compuesto por representantes de atletas de todo el mundo, cuyo objetivo es elaborar propuestas detalladas sobre cómo implementar la Declaración de los Atletas de forma eficaz. El Comité Directivo ha calificado los acuerdos justos con atletas entre las organizaciones deportivas y sus respectivos atletas como un paso importante para promover su implementación, ya que estos acuerdos brindan la posibilidad de que las organizaciones deportivas y sus miembros colaboren eficazmente en beneficio mutuo.

El Comité Directivo recomienda que las organizaciones deportivas hablen con sus atletas afiliados y que involucren plenamente a su Comisión de Atletas (si la hubiera) en la elaboración de cualquier modelo de acuerdos con los atletas. De este modo se garantizará que el acuerdo tenga en cuenta el punto de vista de los atletas. También es aconsejable comprobar si ya existen acuerdos colectivos con algún sindicato reconocido de forma oficial por la organización deportiva para representar a los atletas, ya que estos acuerdos colectivos pueden servir para constituir una base.

Los atletas deben entender los acuerdos que firman. El lenguaje empleado en el acuerdo debe ser sencillo, con una terminología que los atletas puedan entender fácilmente. Tanto el contenido como la estructura del acuerdo deben resultar fáciles de entender. Más concretamente, se deben poder identificar de forma clara los derechos y obligaciones de los atletas.

Formalizar un acuerdo puede repercutir de forma significativa en la situación legal de los atletas, por lo que hay que darles el tiempo suficiente para que lo lean y, de ser necesario, para que busquen asesoramiento legal o de cualquier otro tipo, además de la oportunidad de negociar el acuerdo. Para aquellos atletas que estén representados por sindicatos, puede que existan acuerdos o protocolos específicos que se deban seguir.

En términos generales, los acuerdos con los atletas son contratos que rigen la relación jurídica entre los atletas y la organización de la que forman parte o de la que son miembros. Su contenido y naturaleza puede variar en función de una serie de factores como, por ejemplo, si el acuerdo es con una organización que opera a nivel nacional o internacional, y si es un club, un equipo u otro tipo de organización.

En esta sesión de preguntas, nos centramos en el modo en que los principios de la Declaración de los Atletas pueden incorporarse a los “acuerdos de afiliación”, o a los acuerdos con títulos similares, entre los Comités Olímpicos Nacionales (CON), las Federaciones Internacionales (FI) y las Federaciones Nacionales (FN) (en lo sucesivo, “organizaciones deportivas“) y los atletas (en lo sucesivo, “acuerdos con los atletas“). De hecho, se debe prestar especial atención a estos acuerdos debido a su alcance, duración y repercusión general sobre los derechos y obligaciones de los atletas.

Los procedimientos para abordar las dudas o quejas son importantes, ya que ofrecen a los atletas el proceso adecuado y un medio para expresar sus preocupaciones. También permiten identificar y abordar los problemas a tiempo antes de que se agraven.

Es fundamental que haya confianza. Los atletas deben sentirse seguros con el procedimiento para abordar las quejas. Es responsabilidad de las organizaciones deportivas garantizar que el apoyo esté disponible y sea de fácil acceso.

Los procedimientos para abordar las quejas, así como para ofrecer apoyo y soluciones, pueden ser muy variados, pero las organizaciones deportivas deberían tener su propio procedimiento o haber establecido un acuerdo través de otros canales de confianza, como un defensor del pueblo independiente o un procedimiento ya existente en el país. Con el fin de cumplir su función y que los atletas confíen en ellos, estos procedimientos deben ser accesibles, de confianza y ofrecer un proceso justo, así como toda la información necesaria, a los afectados. En caso de que los atletas denuncien haber sufrido daños graves (como abuso o acoso sexual), puede que el procedimiento deba ser independiente de la organización deportiva.

En algunos casos, los sindicatos y las asociaciones de jugadores pueden gozar de reconocimiento oficial o estar legalmente facultados para negociar contratos, abordar determinados tipos de reclamaciones o disponer de un procedimiento acordado con la organización deportiva que pueda ponerse en marcha cuando surjan problemas. Si es así, estos sindicatos o asociaciones de jugadores pueden apoyar y ayudar a los atletas afiliados a resolver los conflictos dirigiéndose a la organización deportiva.

Las Comisiones de Atletas también pueden resultar de gran importancia, ya que pueden hacer que el punto de vista de los atletas se tenga en cuenta en la toma de decisiones. Los atletas también pueden dirigirse a las Comisiones de Atletas si necesitan asesoramiento sobre algún asunto.

Teniendo en cuenta la gran variedad de relaciones entre las organizaciones deportivas y los atletas, así como los diferentes sistemas jurídicos vigentes en distintas partes del mundo, no es realista establecer un modelo único que sirva para todos. Sin embargo, sí es posible definir ciertos aspectos que son esenciales y que se deben incluir en los acuerdos con los atletas para proporcionar un modelo claro y equilibrado de derechos y obligaciones para ambas partes.

Normalmente, los acuerdos con los atletas incluyen las disposiciones que se indican a continuación:

  1. Contexto y objetivos: se debe expresar claramente el contexto y definir la relación a la que se aplica el acuerdo con los atletas, incluido el alcance (por ejemplo, las actividades en cuestión), la duración y las partes implicadas.
  2. Derechos y obligaciones de cada parte: se deben especificar las condiciones que se aplican a cada una de las partes y que pueden incluir diferentes tipos de compromisos y derechos tales como:
  • Para ambas partes: acatar un código de conducta o una serie de principios éticos establecidos de mutuo acuerdo, que reflejen el deporte limpio y la buena gestión.
  • Para el atleta: comprometerse a competir como un atleta limpio y con integridad, y a participar en los eventos y actividades de la organización deportiva.
  • Para las organizaciones deportivas: prestar apoyo financiero o material y velar por la salud física y psicológica.
  1. Procedimiento de resolución de conflictos y gestión de problemas: se debe presentar un sistema claro para que cada parte exprese sus conflictos o quejas, si considera que no se han respetado sus derechos en virtud del acuerdo, con el fin de identificar y abordar los problemas a tiempo antes de que se agraven.
  2. Disposiciones finales: en aras de la claridad y la seguridad, en los acuerdos con los atletas se debe definir su duración y los supuestos en los que una de las partes puede rescindir el acuerdo antes de su finalización, la ley por la que se rige y los tribunales o la institución de arbitraje competentes para resolver cualquier conflicto entre las partes.
  3. Aceptación: se debe incluir una cláusula de aceptación en la que el atleta (y, en caso de menores, sus padres o tutores legales) pueda confirmar con su firma, o con cualquier otra prueba válida de aceptación, que ha leído y comprendido el acuerdo con los atletas y que acepta las condiciones.

Las organizaciones deportivas pueden verse obligadas a cumplir con otras obligaciones e implementar medidas de protección específicas para determinados grupos vulnerables, como los atletas que se consideren menores de edad según las leyes de sus respectivos países.

En lo que respecta a los acuerdos con los atletas, cuando un atleta sea menor de edad, será necesario asegurarse de que tanto el menor como sus padres o tutores legales lean y firmen el acuerdo. En muchos países, puede incluso ser una condición para que el acuerdo sea legalmente vinculante.

Puedes encontrar más información sobre la protección de menores en el deporte aquí.

Los atletas (y, en caso de menores, sus padres o tutores legales) deben saber que pueden solicitar cualquier tipo de aclaración antes de firmar un acuerdo con los atletas. Si tienen alguna duda, las organizaciones deportivas deben responder de forma transparente y de manera oportuna.

Los atletas o sus padres o tutores legales también deben poder recibir asesoramiento y orientación siempre que sea necesario. A tal efecto, se puede invitar a un acompañante (a elección del atleta) a la negociación del contrato, se puede hacer una consulta a la Comisión de Atletas, así como a un sindicato, a una asociación análoga reconocida de forma oficial en el país o a la organización deportiva competente, o se puede realizar una consulta a un abogado o a un asesor.

Por lo general, los derechos de los atletas que se recogen en los acuerdos con los atletas tienen como objetivo proteger su dignidad y bienestar, mientras que las obligaciones tienen como objetivo garantizar el desarrollo seguro y justo del deporte, y el cumplimiento de las normas pertinentes, respetando a los demás como es debido.

En su conjunto, el contenido debe ser equilibrado y, aunque los atletas reciban una serie de beneficios, sus obligaciones no deben ser perjudiciales ni onerosas, ni deben restringirse sus derechos de forma inapropiada.

Con este fin, además de respetar las leyes y normas vigentes en cada país, los acuerdos con los atletas deben reflejar el compromiso de la organización deportiva de respetar los principios fundamentales del Olimpismo incluidos en la Carta Olímpica, el código de ética del COI y la Declaración de los Atletas. De acuerdo con estos compromisos y con el fin de proteger los derechos humanos de los atletas, los acuerdos deben incluir las disposiciones necesarias para que los atletas no sean objeto de ninguna forma de discriminación y se proteja tanto su salud física como mental, abordando aspectos como la protección contra el abuso y el acoso, el derecho a la privacidad, la libertad de expresión y a procesos adecuados.