El Proyecto de Examen sobre Igualdad de Género del COI, una iniciativa conjunta de las Comisiones de Mujeres en el Deporte y Atletas del COI, contó con el apoyo de la Comisión Ejecutiva en febrero de 2018.

El proyecto dio lugar a 25 recomendaciones contundentes y orientadas a la acción sobre asuntos relacionados con la paridad de género en el deporte, muchas de las cuales se aplicarán en Tokyo 2020.

Kikkan explica que las niñas y las mujeres necesitan ver referentes a los que aspirar, y que hay que seguir centrándose en hacer más visibles a las atletas y líderes en el deporte.

Cuando empecé con el esquí de fondo, el equipo estadounidense nunca había ganado una medalla olímpica en este deporte. No se creía en este deporte. No había referentes claros en los que fijarme para aspirar a alcanzar el podio olímpico. También pasé muchos años en el equipo siendo la única mujer.

Empezamos a ver un cambio positivo cuando nuestro equipo nacional se dio cuenta de que si invertíamos en un grupo de mujeres durante un periodo de tiempo, eso podía reportar unos beneficios increíbles. Pero hacía falta ese compromiso de alguien que dijera: «Vamos a invertir en ti y vamos a construir una dinámica de grupo», antes de que se pudiera crear ese entorno de apoyo.

Experimenté lo difícil que era estar en el tour de la Copa del Mundo durante meses, lejos de casa y completamente sola. Pero luego vi un cambio de dinámica, y cómo esto nos ayudó a ganar el oro en la prueba de estilo libre por equipos en PyeongChang 2018, lo que supuso la primera medalla olímpica de la historia en esquí de fondo femenino para EE. UU. Tuve que pasar por todas las fases. Ese tipo de experiencias son las que me han inspirado en mis aportaciones al COI y en nuestra lucha por la igualdad de género.

Referentes a las que aspirar

El Proyecto de Examen de Igualdad de Género del COI se inició en 2017 después de que la Comisión de Atletas del COI considerara una gran prioridad para el Movimiento Olímpico la igualdad de género y la inclusión. El proyecto consistía en comprender el escenario actual, para poder crear estrategias dirigidas a áreas específicas en las que poder causar un verdadero impacto.

Queríamos aumentar la participación igualitaria de la mujer en el deporte, pero también conseguir que hubiera más mujeres entrenadoras, funcionarias técnicas o en puestos administrativos. El motivo de esta iniciativa fue la conclusión que obtuvimos en nuestra investigación: que las mujeres aspiran a lo que ven. Si queremos que más mujeres deportistas participen en el deporte, necesitamos que más mujeres compitan en los Juegos y en los campeonatos internacionales y nacionales. Lo mismo ocurre con los puestos de trabajo de administrativo, entrenador o funcionario técnico: también aquí necesitamos que la presencia de mujeres sea mayor. Creemos firmemente que la participación y la representación equitativas de hombres y mujeres harán que todas las niñas tengan una mujer referente a la que aspirar.

Símbolos poderosos

En Los Ángeles 1984, solo el 23 % de los atletas que competían eran mujeres. Si nos situamos 20 años antes, en Tokio 1964, ese porcentaje era solo del 13 %. Ahora que queda muy poco para Tokyo 2020, el porcentaje de mujeres que competirán será de casi el 49 %. Para Paris 2024, veremos una participación igualitaria entre hombres y mujeres, y eso es un gran logro. La tendencia ha ido subiendo exponencialmente.

También veremos que los 206 CON contarán con la presencia de, al menos, una mujer y un hombre como representantes en sus respectivos equipos. Del mismo modo, se ha alentado a todos los CON a tener un hombre y una mujer atletas portando la bandera durante la ceremonia de inauguración. Ambos serán símbolos poderosos, en particular para las naciones más pequeñas que están tratando de estimular la participación de las mujeres en el deporte. Tokyo 2020 serán los primeros Juegos en los que estas nuevas reglas se implementarán de verdad, y veremos el impacto que tiene en los próximos cuatrienios olímpicos.

Creemos firmemente que la participación y la representación equitativas de hombres y mujeres harán que todas las niñas tengan una mujer referente a la que aspirar.

Kikkan Randall

Contar las historias de las mujeres no solo es lo correcto, sino que es todo un éxito. Es muy importante para que las niñas vean cómo es el camino y se den cuenta de que no tienes que ser supermán para dedicarte a ello.

Kikkan Randall

Contar historias de mujeres

Es necesario examinar de forma más crítica las razones por las que las chicas abandonan el deporte. Sabemos que los medios de comunicación tienen mucho que ver con esto, y estamos luchando para que haya una representación e imagen equilibradas en todos nuestros canales. El deporte se convierte en algo tan importante como la imagen corporal, y necesitamos que más niñas vean a las atletas poderosas, fuertes y elegantes, y que están orgullosas de su cuerpo y de lo que pueden hacer.

Desde la introducción del Canal Olímpico, tenemos una plataforma para compartir las historias de nuestros atletas olímpicos, no solo durante los Juegos, sino también durante los cuatro años que hay en medio. Hemos encontrado muchas historias inspiradoras de mujeres deportistas, sobre todo de países pequeños, que se han dedicado al deporte, han tenido éxito y se han convertido en auténticas líderes y referentes. Contar las historias de las mujeres no solo es lo correcto, sino que es todo un éxito. Es muy importante para que las niñas vean cómo es el camino y se den cuenta de que no tienes que ser supermán para dedicarte a ello.

Lee más información de Kikkan sobre el poder de la mujer como referente y su participación en la organización benéfica Fast and Female.

Nunca estar satisfechas

Nunca podemos estar satisfechas. Hemos hecho progresos increíbles, pero todavía queda mucho por hacer. Se trata de tener esa mentalidad creativa de preguntarnos: ¿cómo podemos hacerlo mejor? Tenemos que detenernos de vez en cuando para evaluar lo que ocurre a nuestro alrededor. Es fácil pensar que porque Paris 2024 tendrá una participación igualitaria, habremos resuelto el problema. Pero siempre podemos hacer más.

El verdadero trabajo que viene después tiene que ver con los entrenadores, los funcionarios técnicos y la administración. Si bien hemos logrado avances increíbles en este ámbito, ya que el 38 % de los miembros del COI son mujeres, todavía no hay presidentas en las FI ni en los CON. El entrenamiento también es un hueso duro de roer. Dado que las mujeres tienen que compaginar el entrenamiento con la vida familiar y las dificultades de estar a menudo solas en el mundo del deporte, tenemos que reinventar este modelo. Tenemos que crear un sistema que permita a las mujeres entrar en el deporte y colaborar, conectar con otras personas y apoyarse mutuamente. Esto es importante para que la próxima generación de niñas y mujeres no solo practiquen deporte, sino que también asuman funciones clave como miembros del entorno y dentro de organizaciones deportivas. De este modo, nuestro sistema será más fuerte en todos los niveles.

En la Comisión de Atletas del COI ya he visto cómo se debaten cuestiones como el apoyo a la maternidad. Cada vez tenemos más conversaciones de este tipo, y cada vez más atletas de alto nivel descubren que pueden compaginar la familia con el deporte. Ahí es donde tenemos que estar como movimiento deportivo, y no podríamos tener esas conversaciones sin que las mujeres que viven esas situaciones cada día lideraran el camino hacia el cambio.

Datos reales con los que trabajar

Una de las ventajas del Proyecto de Examen sobre Igualdad de Género del COI es que ahora tenemos datos reales con los que podemos trabajar. De cara al futuro, hemos identificado las áreas clave que hay que abordar para promover la igualdad de género, y es una prioridad aumentar el número de entrenadoras y funcionarias técnicas. Aunque hemos conseguido grandes logros en la lucha por la igualdad de participación de hombres y mujeres en los Juegos, tenemos que esforzarnos por aumentar las oportunidades de las mujeres como entrenadoras y funcionarias técnicas de alto nivel.

Dentro de un año, tendremos aún más datos para evaluarnos. Podremos ver lo que hemos estado haciendo y preguntarnos «¿ha funcionado?» Si la respuesta es no, ¿qué podemos sacar en claro? Si la respuesta es sí, ¿cómo podemos difundir eso como mejores prácticas al resto de partes del movimiento? Todavía queda mucho trabajo por hacer, pero podemos seguir introduciendo cambios graduales. Cuanto más avancemos, más empezará a rodar esa bola de nieve.

En Athlete365 hay disponibles recursos y ejemplos específicos de cómo juntos podemos crear oportunidades y caminos que reconozcan y adopten la igualdad de género.