Después de mudarse de Ghana a Países Bajos como inmigrante indocumentado con ocho años, Akwasi Frimpong superó muchos obstáculos para lograr su sueño olímpico. Tras haberse perdido los Juegos dos veces antes, primero como velocista cuando una lesión le impidió participar en Londres 2012 y luego cuando dejó el equipo de bobsleigh holandés antes de Sochi 2014, este joven de 32 años finalmente llegó a la etapa olímpica en PyeongChang a principios de este año, al terminar en 30.ª posición como el primer corredor de skeleton de Ghana.

DESPUÉS DE NO CLASIFICARME COMO PARTE DEL EQUIPO DE BOBSLEIGH HOLANDÉS EN SOCHI 2014, TUVE LA OPORTUNIDAD DE QUEDARME EN EUROPA Y SEGUIR COMPITIENDO, PERO DECIDÍ QUE QUERÍA VOLVER A ESTADOS UNIDOS Y ENCONTRAR UN TRABAJO.

 

AKWASI FRIMPONG

Sin embargo, hacer realidad este sueño seguía sin ser una hazaña sencilla. Tras perderse Sochi 2014, Frimpong se trasladó a Estados Unidos y abandonó los entrenamientos para encontrar trabajo y mantener a su familia. Una vez había consolidado su propio negocio vendiendo aspiradoras a domicilio, pronto tuvo suficientes fondos para financiar su carrera a PyeongChang 2018 como el primer corredor de skeleton de Ghana, pero no fue hasta que recibió una subvención de Solidaridad Olímpica que pudo centrarse plenamente en lograr sus objetivos…

Un sueño recurrente

«Después de no clasificarme como parte del equipo de bobsleigh holandés en Sochi 2014, tuve la oportunidad de quedarme en Europa y seguir compitiendo, pero decidí que quería volver a Estados Unidos [donde estudié en la universidad] y encontrar un trabajo. Había estado persiguiendo mi sueño de convertirme en olímpico, pero necesitaba descansar. También necesitaba ganar algo de dinero porque había gastado mucho en mi sueño olímpico».

Desafíos financieros

«El mayor desafío es, obviamente, que no soy un atleta con un sueldo profesional. Practico un deporte amateur. No soy jugador de fútbol americano ni de baloncesto, así que no me pagan en mi disciplina. Ese es el principal obstáculo: no poder mantener a mi familia de la manera que quiero».

Apoyo fundamental

«No creo que hubiera podido participar en los Juegos Olímpicos sin la beca de Solidaridad Olímpica. Aunque puedes conseguir patrocinadores, nunca es suficiente porque no eres un atleta profesional. Seguimos siendo atletas amateur y tengo una familia y un trabajo en el que pensar, así que combinar eso con competir y viajar es complicado. Por tanto, está claro que me ayudó a llegar a los Juegos. Sin Solidaridad Olímpica, probablemente no habría podido estar allí».

Lo que significó para mí

«Me ayudó mucho. Pude dejar de vender aspiradoras y centrarme en los entrenamientos. Simplemente me sorprendió que existiera esta forma de financiación, que marcó una gran diferencia para mí como atleta, al poder centrarme al cien por cien en mi deporte y darle la importancia que merece. Me ayudó a desarrollarme más como atleta y a clasificarme para los Juegos, ya que pude viajar a más eventos para anotar puntos clasificatorios».

Dinero bien invertido

«Estoy muy agradecido de que el COI ofrezca una subvención como la de Solidaridad Olímpica. Como dije, no habría estado en los Juegos sin la beca, así que demuestra lo importante que es. Obviamente podrían invertir ese dinero en otra parte, pero el hecho de que piensen en los atletas, y quieran apoyarnos, es realmente fantástico. Vas a entrenar, cumples tu sueño y te proporcionan la plataforma de los Juegos pero, en realidad, te ayudan a llegar allí también. Eso significa que tienes que alcanzar un cierto nivel, para que no llegar a los Juegos y hacer el ridículo. Aunque quedé último en PyeongChang, demostré que podía enfrentarme a los mejores y que todo era gracias a poder entrenar, tener entrenadores y todo eso».

EL MAYOR DESAFÍO ES, OBVIAMENTE, QUE NO SOY UN ATLETA CON UN SUELDO PROFESIONAL. PRACTICO UN DEPORTE AMATEUR.

 

AKWASI FRIMPONG

Para obtener más información sobre Solidaridad Olímpica y para averiguar si puedes optar a una subvención, ponte en contacto con tu Comité Olímpico Nacional o haz clic aquí.