Kerri Pottharst ha participado en tres ediciones de los Juegos Olímpicos y consiguió el oro en la categoría femenina de voleibol playa junto a Natalie Cook en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, así como el bronce en Atlanta 1996.


Trabajó duro durante toda su carrera para crearse un perfil mediático y atraer a patrocinadores, lo que le ayudó a financiar su camino hacia el oro olímpico.


Kerri es la autora de The Business of Being an Athlete (el negocio de ser atleta), un libro pensado para ayudar a los atletas a construirse una carrera más lucrativa en el ámbito deportivo.

Tanto para Natalie como para mí, nuestro objetivo era llegar a los Juegos de 1996, en la primera edición en la que se incluía el voleibol playa como deporte olímpico. Pero, para poder seguir practicando este deporte, tuvimos que ganar algo de dinero. Conseguimos algo de financiación de nuestra federación, pero necesitábamos obtener ingresos adicionales para nuestros viajes a las competiciones y todos los extras que conllevaban.

Nos gustaba llegar a los eventos unos días antes para poder aclimatarnos, no queríamos perdernos ningún evento y queríamos contar con los mejores entrenadores. Todo eso es bastante caro.

Necesitábamos dinero para todas esas cosas, pero sabíamos que para tener la oportunidad de ver hasta dónde podíamos llegar en este deporte, tendríamos que financiarlo nosotras mismas. Así que tuvimos que aprender una larga lista de habilidades para conseguirlo; era la única opción que teníamos.

Hazte un hueco en los medios

Como no conseguíamos grandes sumas de dinero, sabíamos que necesitábamos un patrocinador. Para conseguir patrocinadores, nuestro mejor aliado eran los medios de comunicación. También sabíamos que nuestra disciplina estaba lejos de ser una de las destacadas por los medios de comunicación nacionales, por lo que para obtener más cobertura mediática comenzamos a contactarlos nosotras mismas para hacerles saber lo que estábamos haciendo.

Entonces vivía en Perth y a los medios locales realmente les gustó que nos pusiéramos en contacto con ellos puesto que era la primera vez que unas atletas lo hacían. Comenzamos a establecer fuertes lazos con los medios y les informábamos de nuestros resultados y nuestro progreso.

Desarrolla tu confianza

Al empezar a crear relaciones con los medios de comunicación, fue cuando aprendimos a crear redes, algo sumamente importante para buscar patrocinadores. Aprendimos básicamente a pedir [cada vez que surgían oportunidades].

Algunas personas pueden pensar que perder tiempo en todo esto restaba valor a nuestro entrenamiento, pero mientras lo hacíamos también desarrollábamos confianza en nosotras mismas.

Estábamos mejorando nuestra forma de relacionarnos con diferentes tipos de personas, de comunicar y de establecer contactos. Y cuando pisábamos la cancha de voleibol playa, teníamos mucha más confianza en nosotras como personas. Creo que ese sentimiento realmente se nos contagió.

Nunca antes habíamos hecho algo parecido, así que cada paso que dábamos suponía salir de nuestra zona de confort. Pero sabíamos que al hacerlo tendríamos mejores oportunidades y podríamos saber hasta dónde lograríamos llegar.

Invierte en ti

Las personas que conocimos nos abrieron puertas y nos ayudaron a crear nuevas oportunidades para generar los ingresos que necesitábamos para seguir jugando, viajando y contratando a los entrenadores adecuados.

Pudimos contar con un entrenador de voleibol playa, un preparador físico y un buen psicólogo deportivo para trabajar nuestras convicciones. Pero sin los ingresos que conseguimos de nuestros patrocinadores, no habríamos podido contar con todo esto y nunca hubiéramos alcanzado nuestro potencial.

El tren solo pasa una vez cuando estás en lo más alto de tu carrera deportiva, por lo que es realmente importante que inviertas en ti mismo y contrates al mejor entrenador disponible.

Por eso decidí escribir mi libro y titularlo The Business of Being an Athlete (el negocio de ser atleta). No se trata exclusivamente de generar ingresos, sino también de construir una carrera de éxito. ¿Cómo se consigue? Necesitas ingresos para acceder a toda esta gente y recursos que te permitan mejorar.

No pierdas nunca la esperanza

No debes perder nunca la esperanza por largo que sea el proceso; la clave es la paciencia. Yo tenía mucha motivación y, a menudo, me impacientaba y me preguntaba: «¿Por qué todavía no veo resultados? ¿Por qué no consigo estos patrocinadores?»

Pero debes ser persistente en tu búsqueda, es parte del proceso. Tanto si tienes un proyecto a cinco años vista como cualquier otro, siempre te encontrarás con altibajos en el camino.

Debes mantener la esperanza en que va a funcionar. Lleva tiempo, sé paciente.

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