Desde que compitió por EE. UU. en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, Christina se ha retirado y ha vuelto a la competición dos veces. Durante ese periodo, ella y su compañero Bill May se convirtieron en campeones del mundo.

Christina está trabajando en su transición profesional con su mentora Kari Lemiere, directora de Estrategia de Marketing, Narración de Marcas y Alianzas en Intel.

Puedes suscribirte al Programa de mentoría de Intel hoy mismo y recibir asesoramiento y asistencia de expertos para ayudarte con tu progreso profesional.

Siendo atleta, lo das todo en tu deporte. Todo. Como nadadora artística, entrenaba de ocho a diez horas al día, seis días a la semana. Las sesiones podían repartirse en ocho horas en el agua más de un par de horas dedicadas a entrenamientos combinados en tierra, ensayos de rutinas y charlas con un psicólogo deportivo. Requiere mucha implicación.

Cuando terminé mi carrera deportiva, hubo momento en el que pensé: «¿y ahora, qué?». Fue una sensación extraña. Cada momento de nuestras vidas como deportistas está estructurado hasta la ceremonia de clausura de los Juegos y, después, el increíble camino que hemos recorrido llega a su fin.

Afortunadamente, tuve la oportunidad de unirme al equipo de casting de «O», la producción acuática del Circo del Sol en el Bellagio de Las Vegas. Aunque yo he tenido la suerte de desarrollar una carrera relacionada con mi deporte, tanto los atletas como los artistas saben que su profesión no puede durar eternamente. Cuando llegó la COVID-19 y se canceló el espectáculo, me encontré en una posición en la que no sabía lo que vendría después. Había muchísima incertidumbre y yo deseaba con todas mis fuerzas tener la oportunidad de descubrir cuál es mi sitio en el mundo de los negocios. Me enteré de la existencia del Programa de mentoría de Intel a través de un antiguo compañero de equipo y me registré.

Creando conexiones

Mi mentora Kari y yo nos ponemos en contacto cada dos semanas, a veces una vez al mes, y charlamos abiertamente acerca de distintos temas. Hablamos de todo. Yo acabo de ser madre y ella también lo es, así que conversamos mucho sobre cómo mantener un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida privada y sobre cómo catapultarte al mundo de los negocios teniendo hijos a tu cargo. Me ha hecho ver que es posible ser una madre increíble y una mujer de negocios al mismo tiempo.

Además, Kari me ha ayudado mucho a establecer contactos. Desde el principio, me presentó a un grupo de empleados de Intel y cada uno de ellos me presentó a dos o tres personas más. He tenido la oportunidad de conocer gente de diferentes partes de la empresa y, de esta forma, saber cómo es su día a día y hacerme una idea de dónde me gustaría encajar en el futuro.


Mi mentora Kari y yo nos ponemos en contacto cada dos semanas, a veces una vez al mes, y charlamos abiertamente acerca de distintos temas. Hablamos de todo. Yo acabo de ser madre y ella también lo es, así que conversamos mucho sobre cómo mantener un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida privada y sobre cómo catapultarte al mundo de los negocios teniendo hijos a tu cargo.

Christina Jones


Para nosotros, dedicarnos al Movimiento Olímpico y saber que seguiremos recibiendo apoyo con programas como este después de que nos hayamos retirado es muy importante.

Christina Jones

Intercambio de conocimientos

Cuando entré en este programa de mentoría, no sabía nada de este sector. Tenía mi título universitario, mi carrera deportiva y en el Circo del Sol y cierta experiencia en periodismo y medios de comunicación, pero no disponía de muchas herramientas para prosperar en el mundo de los negocios. A través de este programa he estado aprendiendo sobre diferentes puestos de trabajo y sus respectivas funciones. Leer una descripción de trabajo puede parecer abrumador pero, en mi caso, he podido preguntar a la gente qué es lo que realmente hacen en su trabajo, qué les gusta de él y qué les gustaría cambiar. Tener la oportunidad de saber lo que piensan ha sido algo increíble.

Me gustaría que mi equipo hubiera tenido acceso a algo parecido en 2008 pero, aun así, es genial estar aquí ahora para apoyar a deportistas retirados y en activo. Es importante poner de relieve la gran cantidad de habilidades que los deportistas olímpicos pueden trasladar al lugar de trabajo. Si bien es posible que no tengamos los años de experiencia en un currículo que pueden tener otras personas de nuestra edad, sabemos trabajar duro en equipo, somos comprometidos, adaptables, estamos dispuestos a aprender, a admitir nuestros errores y a levantarnos, recomponernos e intentarlo de nuevo. Que Intel apueste por nosotros no tiene precio.

Una red de apoyo

Nos entregamos al deporte en cuerpo y alma. Nos dejamos hasta la última gota de sangre, sudor, lágrimas y energía en nuestros entrenamientos para los Juegos Olímpicos. Somos embajadores dentro y fuera de la pista o, en mi caso, dentro y fuera de la piscina. Nunca nos quitamos la insignia olímpica y hablamos constantemente con los más jóvenes para promover los ideales del olimpismo. Para nosotros, dedicarnos al Movimiento Olímpico y saber que seguiremos recibiendo apoyo con programas como este después de que nos hayamos retirado es muy importante.

Es increíble tener la posibilidad de acceder a esta red de valor incalculable. Además, las personas que trabajan en Intel son alentadoras, amables y comprensivas. Es posible que te parezca un cambio muy drástico pasar del deporte al mundo de los negocios al terminar tu carrera deportiva, pero el Programa de mentoría de Intel resulta perfecto para ayudarte a gestionar tu transición.